sábado, 27 de septiembre de 2014

Pautas para ayudarte a salir de una depresión.


Desgraciadamente no contamos con una fórmula específica que resuelva un proceso depresivo de manera instantánea, muy al contrario la solución requiere tiempo y esfuerzo por parte de la persona que lo padece, ya que será quién tenga que poner en marcha las estrategias que le ayudarán a salir de ella.
Las siguientes técnicas forman parte de muchos programas para superar la depresión, por lo que si tienes depresión te ánimo a que sigas estos consejos y los pongas en marcha cuanto antes.
Sal de la cama, a la hora de mejorar la depresión es de vital importancia permanecer activo, aunque  en la depresión es difícil enfrentarse al  día a día, el simple hecho de salir de la cama y afrontar las actividades cotidianas, hará que te sientas más capacitado, competente y mejorará tu estado de ánimo.
Realiza actividades que antes de tu depresión te satisfacían. Uno de los síntomas  de la depresión es la anhedonía, es decir, la incapacidad para disfrutar plenamente de las actividades, lo que lleva a la persona a la inactividad y a retroalimentar la depresión, por tanto el hacer actividades agradables te ayudará a mejorar y a alcanzar cierta satisfacción y mejorará tu estado de ánimo. También puedes añadir nuevas tareas que podrías ejecutar en solitario o acompañado y que has ido dejando por falta de tiempo, pereza u otras causas.
Realiza ejercicio físico, no hace falta que hagas ejercicio físico como si fueras un deportista de élite, haz ejercicio conforme a tus posibilidades físicas (caminar, natación, gimnasia de mantenimiento, pilates, yoga...). cuando realizamos deporte segragamos endorfinas, sustancia que influye positivamente en el estado de ánimo, relaja favoreciendo el descanso nocturno y te sentirás más vital.
Rompe con la rutina. Si nuestra vida es rutinaria es posible que esto nos pueda llevar a perder la motivación a la hora de hacer las cosas, ya decíamos antes que realizar actividades es muy beneficioso para la depresión, también cambiar nuestra rutina habitual pude serlo. Intenta cambiar la manera en que haces tu trabajo, intenta conocer personas nuevas, cambia de trayecto a la hora de ir y volver a casa.
Realiza actividades en la naturaleza.  Elige actividades que sean  de tu gusto, caminar por la montaña, nadar en el mar, pasear por el bosque... Observar el paisaje, los animales, las flores, la puesta de sol, no solo conseguirá relajarte sino también que tomes conciencia de las cosas agradables que nos ofrece la vida.
Cuida tu aspecto físico: La valoración que tenemos de nuestra imagen es un pilar importante en nuestra autoestima. Sentirnos bien con nuestro aspecto nos mejora el estado de ánimo. Mantente aseado, viste ropa que te guste, cuida tu imagen, pero no te obsesiones con ello.
Cuida tu alimentación. Es importante que mantengas unos horarios estables de comida y que tengas una alimentación equilibrada. En la depresión muchas veces se pierde el apetito y no comer no te ayudará precisamente a sentirte bien. En otras ocasiones se presenta un aumento del apetito, lo que hace que la persona coma sin control, lo que lleva a una sensación de incapacidad para poder controlar los impulsos que tampoco ayuda a mejorar la depresión.
Mejora tu patrón de sueño. Es posible que si estás con depresión tu patrón de sueño se haya deteriorado y te cueste conciliar el sueño o te despiertes en medio de la noche. Para mejorar tu sueño, evita las cenas copiosas, ventila la habitación y mantén una temperatura confortable. Antes de acostarte puedes hacer ejercicios de relajación sencillo que te ayuden a conciliar el sueño.
Amplia tu círculo de amistades. Muchas personas con depresión se aislan de los demás o bien porque no les apetece interactuar con los demás o porque piensan que van a ser una “carga” para los  otros. Nada más lejos de la realidad, la gente que nos quiere se preocupa por nosotros y harán lo que  esté en su mano por ayudar. Intenta quedar con amigos incluso ampliar tu círculo de amistades, estar con otras personas te ayudará a vincularte con ellos y a disfrutar de su compañía.
Reserva tiempo para ti. En nuestra vida diaría apenas tenemos tiempo para hacer cosas para nosotros, nuestras responsabilidades y obligaciones consumen casi todo nuestro tiempo. Intenta sacar un rato para poder dedicarlo a ti cada día, ya sea para darte un baño relajante, leer algo que te guste, pasear, o cualquier otra cosa que te agrade.
Se tolerante contigo mismo. Tienes que tener en cuenta que el sentirte deprimido no es culpa tuya, por lo que no debes condenarte por ello. Centra tu atención en los logros que vas haciendo en el día a día y recompénsate por ello.
Analiza objetivamente los problemas. En la depresión muchas veces se pierde la perspectiva de las cosas y se tiende a ver todo mucho más negativo de lo que realmente es. Analiza los problemas de la manera más objetiva que puedas, si crees que has perdido la perspectiva consúltalo con alguien cercano que te pueda dar otro punto de vista. Si el problema que analizas no tiene solución, tendrás que aprender a vivir con ello y aceptarlo como una realidad dura que te toca vivir, si tiene solución, escribe todas las alternativas que tengas con las ventajas y desventajas de cada una de ellas, una vez hecho esto pon en marcha aquella que más beneficiosa sea.
Expresa tus emociones. Las emociones forman parte de nuestra naturaleza humana y nos ayudan a interpretar las situaciones. Sentir rabia, colera, tristeza, entusiasmo, impaciencia etc, es del todo normal y por tanto comunicarlas forma parte de la gestión de las mismas.
No te entregues a la autocompasion. Posiblemente estés en un momento en el que no dejas de darle vueltas a la cabeza preguntándote porque te pasa esto a ti. Con ello, lo único que consigues es retroalimentar tu depresión generando más pensamientos negativos y predicciones pesimistas sobre el futuro, lo que hará que cada vez tengas menos percepción de control sobre la situación.
No consumas fármacos que el médico no te haya prescrito, la medicación es un recurso muy extendido para superar estados depresivos, ahora bien, como con cualquier tipo de fármacos estos se deben tomar bajo prescripción y seguimiento médico. Por lo que no es buena idea tomar medicación que alguien no experto te asegure que va bien.
Sara Montejano

lunes, 8 de septiembre de 2014

comunicar en pareja     

Cosas de parejas: Comunicar   

 

Tras el verano hay muchas crisis de pareja, algunas acaban en ruptura, ¿porqué? y tras las navidades también. Nos encontramos cara a cara con el otro, hay que hablar, y a veces no sabemos como comunicar. Aquí os explico algunas claves.

                
                               

 
En tiempos en los cuales la comunicación parece gobernarlo todo, increíblemente, las parejas sufren la por falta de este preciado bien.
Si, no es un juego de palabras. Nos sobran medios para comunicarnos: sms, whatsapp, facebook, tweeter, email, skype… La tecnología nos brinda día a día cada vez más herramientas, pero seguimos sufriendo por la falta de comunicación fehaciente, y no apunto a telegramas o cartas documento, sino a cosas mas simples pero en estos tiempos cada vez más complejas, como generar mecanismos de comunicación realmente efectiva con la persona que tenemos delante, con la que compartimos la cama, la vida…
El ritmo vertiginoso de estos tiempos atenta contra las chances de tener momentos de charla relajada y serena, y muchas parejas suelen vivir al ritmo que le imponen las actividades laborales y sociales. Del trabajo a la casa, de casa a la casa de… o al evento de…. Los momentos de intimidad se van reduciendo peligrosamente por una cuestión de horarios, por lo que muchas parejas solo tienen momentos íntimos cuando se trata de sexo. De conversar… ni hablar entonces…
En realidad, si conversamos, pero más del 90 por ciento del tiempo de conversación se va entre problemas de la vida cotidiana y cosas que les pasan a otros. No hay tiempo para hablar de “cómo estoy” o “como me siento”, y mucho menos “del vínculo o de la relación”. Metafóricamente hablando, es como si fuéramos en auto por autopista, sin tiempo ni posibilidad de detenernos o de observar lo que pasa a nuestro alrededor… Sin tiempo ni posibilidad de detenernos a observar lo que le pasa a la persona que tenemos al lado.
Esa imposibilidad de hablar de temas profundos nos lleva a pasar por alto situaciones que provocan malestar, y que  van poniéndole tensión al vínculo. Guardamos cosas en el sótano, hasta que el sótano se llena y se vuelve imposible seguir guardando… Y explotamos. Y cuando lo hacemos, es como si, en el imaginario edificio de la relación, cayéramos al segundo subsuelo.
 
La pareja entra en crisis, muchas veces, muy a pesar del profundo vinculo de amor que pueda existir entre las partes involucradas. Pero nos queremos, y ese sentimiento nos “obliga” o “ayuda” a encontrarnos nuevamente. ¿Dónde? En la intimidad del contacto físico, sin muchas palabras. Y el contacto físico o sexual nos lleva sin escalas de ese segundo subsuelo a la terraza del edificio de la relación. Sin escalas, sin hablar.
Pasamos de sufrir el vínculo, al éxtasis, y en ese estado, disfrutamos tanto el volver a estar bien, que optamos conciente o inconcientemente por no hablar de aquello que nos hizo mal o nos llevó al subsuelo de la relación.
No hablamos, no solucionamos, y las causas que nos llevaron al quiebre quedan ahí, latentes. No hablamos por miedo a que hablar del tema nos vuelva a poner en situación de tensión, y ese es tal vez el error mayor, ya que si no hablamos, sino reconocemos aquello que nos puso mal, es mas que probable que eso vuelva a aparecer y a complicar la relación en el futuro.
El gran tema es, entonces, cómo hablar sin poner en riesgo la flamante armonía, y la respuesta es simple: Los momentos de emocionalidad alta (mal momento o momentos de enamoramiento) no son los mejores para pensar con claridad, por ende es muy difícil que aparezcan soluciones o razones ni en medio de una discusión, ni en el pico de felicidad que viene después de la reconciliación.
La recomendación es disfrutar de las hermosas sensaciones que vienen después de la anhelada reconciliación, y , cuando vuelva la calma, es necesario sentarse a hablar relajadamente de lo que pasó, para juntos, poder elaborar mecanismos de prevención que nos ayuden a no volver a poner a la pareja en estado de crisis.
Comunicarnos no es tan fácil como parece, pero tampoco tan difícil…

martes, 2 de septiembre de 2014

Madrastras y padrastros. “Mis hijos no aceptan a mi nueva pareja”

La imagen de los padrastros pero, sobre todo, de las madrastras, suele estar unida a connotaciones negativas y estereotipadas, propias de los cuentos infantiles.
Lo cierto es que los menores ven a los nuevos “inquilinos” como “usurpadores” del lugar que ocupan/ocupaban (según sea un divorcio o muerte) de su padre o madre biológica y, por tanto, “per se” traerán problemas y conflictos, aun sin conocerlos. Existe un punto clave que es la aceptación y la demostración de afecto lo cual se complica, y mucho, si la llegada de “los nuevos” es debida a la muerte del progenitor biológico. ¿Vemos qué podemos hacer?
madrastras Madrastras y padrastros. Mis hijos no aceptan a mi nueva pareja
La imagen de las madrastras siempre ha estado asociada en el cine a la autoridad y la maldad.

Cómo afrontar la llegada de una nueva pareja del padre o madre a la familia

El primer impulso de los hijastros es el rechazo, tengamos en cuenta que si el niño/a tiene alrededor de cinco años esté rechazo es absoluto y total ya que siguen viviendo en los cuentos infantiles donde la figura de la madrastra es la de un ser malvado, cuya principal misión es alejar a los niños de su padre/madre y por los que siente un odio total. Y, los cuentos infantiles, se interiorizan muy bien a determinadas edades.
Sin embargo, si el padrastro o madrastra llega a casa con hijos pre-adolescentes o adolescentes, la adaptación resultará más difícil porque han estado durante años funcionando con un determinado modelo de familia, que ahora va a cambiar y, también, porque a los hijos adolescentes, que están intentando construir su propia identidad y ya están pensando en la independencia, se les hace muy difícil asumir que su progenitor puede reconstruir su vida con una nueva pareja. Es, en este punto, donde puede iniciarse el conflicto, y todo ello por , en el fondo, un simple malentendido, ya que el progenitor cree que su hijo está intentando sabotear a su pareja y, de paso, ejercer sobre él/ella chantaje emocional. En realidad, lo que ocurre es que al adolescente “le molesta” ( si se trata de un divorcio) vivir en dos casas diferentes ya que no pueden mantener una relación “normal” con sus amigos/as.
Y el conflicto está servido; los padres entienden que a sus hijos no les importa ni dónde viven y, mucho menos, los sentimientos del recién llegado a la familia. Y el adolescente piensa que sus padres no entienden que, a su edad, le importan más su grupo de iguales que su familia porque, obviamente, son demasiado “carrozas” para recordar cuándo tenían su edad. Y eso, que ocurre en una familia en que existe un padrastro/madrastra, habría pasado, igualmente, si la familia nuclear se hubiera mantenido.
A los hijos pequeños les cuesta entender por qué sus padres tienen que rehacer su vida tras un divorcio  o la muerte del otro progenitor aunque tampoco es fácil para los padres explicarse ya que se sienten inseguros. Si se trata de un divorcio, lo ideal es que ambos padres muestren coincidencia educativa así como en otros temas importantes importantes, como en salud y que sean ambos, a la vez, quienes expliquen al niño que una o ambas partes han rehecho su vida, con otra persona, pero que ello no hará que les dejen de querer menos.
Los cambios en niños pequeños generan, a su vez, inseguridad, y la forma como vayan a reaccionar ante su padrastro-madrastra dependerá de cómo sus padres biológicos les hayan introducido en sus vidas. Pensemos que para el niño tener dos casas es, en el fondo, como tener pasaporte de dos países; es una ventaja, hasta que entran en conflicto.
En esta situación, tienen un papel protagonista alguien de quien estamos hablando poco; el padrasto y la madrastra ya que, según se comporten y su actitud ante sus hijastros, serán aceptados o rechazados fuertemente. Ambos son dos adultos que deben tener presente que no son amigos (puesto que perderían cualquier autoridad que la madre-padre biológico les permitiera) pero tampoco son un padre-madre (ya tienen un padre-madre, no pueden usurpar su función). Además, no tienen recuerdos, ni vivencias compartidas que formen más recuerdos, ni costumbres habituales propias de la familia de la que comienza a formar parte y sólo el paso del tiempo logrará generarlas y, de esta manera, ser aceptados plenamente.

Consejos para que funcione la relación de la nueva pareja con los hijos

Las siguientes consideraciones pueden servir de pistas para que padrastro y madrastra encajen mejor en la familia y los niños/as no se vean  obligados a tener que elegir entre vivir “con papá o con mamá” porque no acepten al nuevo compañero sentimental:
  • Ser uno mismo, actuar con naturalidad y no representar el papel de “padre/madre” porque los niños ya tienen un padre/madre.
  • Ser primero esposo/a y después padrastro-madrastra. La actitud de los niños puede influir en la relación de pareja.
  • No convertirse en padrastro-madrastra si no se quiere, pero es obligatorio ser honesto con los niños desde el principio.
  • Definir  su papel dentro de la familia, hacerse respetar y respetar a los demás.
  • No confundir ‘querer a la pareja’ con ‘querer a los hijos de ésta’, ni pensar que porque la pareja le quiere también le van a querer sus hijos.
  • Ser realista sobre el pasado de su pareja y sus circunstancia.
  • Ser flexibles y enfrentarse a los problemas que surjan con actitud positiva. El buen humor puede ser una buena ayuda en muchas situaciones conflictivas o preocupantes.
  • Es fundamental intentar establecer unas bases sólidas de una nueva familia, aunque lleve su tiempo. Hay que organizar actividades en familia en las que participen todos para crear una identidad familiar, empezar a compartir buenos momentos y crear buenos recuerdos en común. Viajes, excursiones, juegos…
  • Evitar situaciones confusas dejando claro cuál es el papel del padrastro-madrastra en la familia que se habrá definido con su pareja. Qué responsabilidades tienen, qué espacio les dejan a los niños, cómo se relacionan con el padre o la madre…
  •  Con la madre o el padre de los niños probablemente no tengan una relación de amistad, pero sí hay que intentar que sea una relación positiva o, al menos, lo más neutral posible. Hay que aceptar que quieran participar en la vida de sus hijos y permitirlo.
  •  Comunicarse de forma efectiva, pedir perdón cuando sea necesario, transmitir sus miedos, enfados, dudas… y también las alegrías.Estás en

¿Quién debe ejercer la autoridad en el nuevo núcleo familiar?

Cuanto más adolescentes son los hijos, más acostumbrados están a identificar como figuras de autoridad a sus padres y madres y, por tanto, más reacios se verán a cumplir “ordenes” de sus padrastros-madrastras.
Es por ello que, sobretodo, al inicio de la convivencia y, especialmente, con los niños más pequeños la figura de autoridad siga siendo el padre biológico y sólo, puntualmente, el padrastro-madrastra, siempre que cuente con el apoyo del padre biológico pueda ejercer autoridad, en cuanto a la imposición de límites pero, también de castigos, se refiere. Sin embargo, hay un punto en que la nueva persona en la estructura familiar, esta ya tan integrada que pueda ejercer eficazmente la autoridad, siempre con el respaldo de los padres biológicos, y, especialmente, mostrándose empático y comprensivo.
Por ejemplo, antes de imponer un castigo, debe haber definido dónde están sus límites, dar instrucciones claras, directas y precisas y mantener, de forma constante, lo que quiere conseguir dando dichas instrucciones.

Sentimiento de traición

Una de las preocupaciones más importantes de los hijos ante la presencia del padrastro-madrastro es cómo puede afectar a su relación con su madre-padre biológico. Por ello, y como ya hemos dicho anteriormente, es muy importante aclarar a los hijos que nadie es un sustituto de nadie y que los padres biológicos no van a “abandonarlos” ni “a dejarlos de querer” por la presencia de la nueva figura.
Sin embargo, si la figura biológica ha muerto, todo ello requiere ser tratado con suma delicadeza porque los niños tienen miedo a olvidarse de ellos y, sobre todo, a traicionarles si demuestran su cariño a otra persona. Por tanto, el niño requiere un tiempo para la elaboración del duelo infantil durante el cual la figura biológica que sobrevive juega un papel fundamental.
En cambio, si la reconstitución de la familia se produce debido a un divorcio conflictivo con niños pequeños, también hay que extremar el tacto para no generarles a ellos mismos un conflicto emocional. Además, la formación de vínculos afectivos es un proceso lento de adaptación en el cual se pueden producir pérdidas y cambios.
Enfrentarse a los retos de la nueva familia con actitud positiva es fundamental. Nos encontraremos ante problemas…como en cualquier familia. Pero no hay que obsesionarse con las dificultades que tiene una familia reconstituida, ni formarla con prejuicios, porque ello es básico para que, después, la convivencia sea buena.
Finalmente, hay que pensar que es por el bien de los hijos que se debe intentar que una familia reconstituida sea eso, una familia, con una base sólida de afectos mutuos que, tal vez,…lleguen con el tiempo. Y, en cualquier caso, si nos vemos sobrecargados o incapaces de abordar la nueva realidad, recordar que hay profesionales especializados en resolver estas situaciones.

María Dolors Mas

miércoles, 13 de agosto de 2014

 Ideas para mantener tu relación este verano
Las vacaciones son un periodo crítico en las relaciones de pareja, ya que, muchas parejas en esta época rompen. Pero estar más tiempo juntos no tiene por qué descomponer el vínculo.

 

En este artículo voy a darte algunas de las claves para ayudarte a que tu relación sobreviva a los peligros de la convivencia estival. 

A lo largo del año, las parejas están sumergidas tanto en sus vidas, que no les es posible sacar tiempo para dedicarse el uno al otro, para comprenderse, para entenderse, para quererse, ni siquiera para cansarse de la relación. Pero cuando llegan los meses de verano, con las vacaciones y el aumento del tiempo libre es cuando nace el problema, y a veces incluso más si hay niños en la pareja.
 



Las vacaciones pueden convertirse en el momento perfecto para unir más a la pareja y reforzar la relación. Pero, como ya hemos comentado, también puede convertirse en el detonante para la ruptura. Después de estos meses veraniegos, en los medios de comunicación nos machacan con estadísticas nada favorables sobre este tema. Las estadísticas del año pasado decían que siete de cada diez parejas españolas habían reforzado su relación tras el verano, pero en nuestro subconsciente acaba dirigiendo nuestros pensamientos a esas tres parejas restantes y puedes pensar ¿Y si este año yo acabo en la lista de las parejas desafortunadas?

Las vacaciones no es la única solución

El error más significativo que cometen muchas parejas que ya tienen problemas de base es que esperar demasiado de las vacaciones, ¿Qué quiero decir con esto? Pues que piensan que las peleas y los continuos conflictos que han ido apareciendo a lo largo del año van a desaparecer nada más poner pie en el destino de vacaciones, y esto no es así por lo menos en la mayoría de los casos.

Cuando las expectativas que tenemos sobre "cómo deben ser las vacaciones", nos lleva a desarrollar afirmaciones "las vacaciones tienen que resolver nuestros problemas", "las vacaciones van ser ideales" o "debemos pasarlo bien juntos y que todo sea precioso", con todo esto lo más probable es que no ocurra todo a la perfección y que nos llevemos una gran decepción y frustración. 

Solventar todas las frustraciones y desencuentros en menos de 15 días es una utopía. Las vacaciones pueden mejorar la comunicación en la pareja, siempre y cuando haya interés por ambas partes, pero ni el paisaje más maravilloso y exótico del mundo será capaz de hacer desaparecer los problemas que puedan existir de base.

Claves para fortalecer la pareja este verano

- Mantener unas expectativas realistas. No esperéis demasiado de las vacaciones y evitar crearos expectativas de que va a ser la solución de los problemas de convivencia que podéis presentar. 

- Planear las vacaciones juntos. Tratar de llegar a un acuerdo sobre el destino y sobre las actividades que puedan ser gratificantes para los dos de manera que los dos hagáis aquellas cosas que os apetezca hacer sin que ninguno renuncie a sus apetencias.

- Incluir a los pequeños de la casa en la planificación de las vacaciones. Tener en cuenta sus preferencias y necesidades, y hacerles partícipes de los acuerdos, siempre y cuando, tengan edad de participar.

- Tomaros las vacaciones como un "empezar de cero" y no saquéis los problemas anteriores. Desplazar el foco de atención a lo positivo y centraros en volver a descubrir los momentos felices y placenteros de la relación y en aquellas cosas que os gustan de la relación.

- Encuentra momentos para realizar actividades solos. No es imprescindible hacerlo todo juntos, lo importante es la calidad del tiempo compartido y no la cantidad. De hecho, es importante cada uno mantener sus propios hobbies y gustos y encontrar un espacio dentro de la pareja para disfrutarlos.

- Cultivad la flexibilidad entre los dos y promoved la tolerancia y  la comprensión. Pensad en hacer al otro las cosas que a ti te gustaría que hicieran contigo.




La importancia de dormir bien ¿Cómo puedo mejorar mi sueño?
Resumen: El sueño es una rutina diaria de vital importancia para nuestro bienestar físico y mental, a la que no prestamos en general la atención que se merece.
dormir bien

 


   
La importancia de do
                  
 
Según la Organización Mundial de la Salud, un adulto debe dormir entre 7 y 8 horas cada noche para garantizar su bienestar físico y psicológico. Esta recomendación, que muchas veces pasamos por alto, tiene mucha más importancia de la que a simple vista puede parecer.
¿Cómo suele ser tu sueño habitual? ¿Sueles dormir bien, o por el contrario sueles tener problemas? ¿Y hoy, cómo has dormido? Estas preguntas, inofensivas a simple vista, esconden mucha más importancia de la que parece. La calidad de nuestro sueño tiene mucho que decirnos acerca de nuestro funcionamiento físico y psicológico.

¿Qué nos pasa cuando no dormimos bien?

A nivel físico, todos hemos notado las consecuencias que una mala noche trae al organismo, y más aún si las malas noches han ido encadenándose; nos sentimos cansados, sin ganas de realizar esas actividades que tanto nos gustan, como salir a dar una vuelta, salir a cenar o realizar deporte.
A la vista está que la falta de sueño debilita nuestro organismo. Es más, aquellas personas que duermen menos de 6 horas cada noche tienen más riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
A nivel psicológico es bien fácil, también, reconocer las consecuencias de una o varias malas noches: nuestro cerebro se vuelve improductivo y aquellas actividades que necesitan concentración y atención se vuelven demasiado densas y pesadas.

¿Por qué es importante dormir bien?


De la misma forma que nuestro déficit de sueño reparador se refleja en nuestras actividades físicas y mentales, dormir placenteramente también deja huellas. Algunas de estas huellas son perfectamente apreciables a corto plazo, otras de ellas lo son a largo, mientras que otras se basan en su carácter preventivo.
Una buena calidad del sueño establece una renovación física y emocional necesaria, porque:
-A nivel físico, el cuerpo recibe el descanso necesario para afrontar otro frenético día de actividad. Esto es más importante si cabe en el caso de los niños; en las etapas de sueño se genera la hormona del crecimiento por lo que podemos decir que mientras duermen, ¡crecen!
-A nivel cerebral, el sueño permite ordenar la información aprendida durante todo el día; deshecha aquella que no sirve, y codifica aquella significativa. El sueño, por tanto, es especialmente importante en estudiantes y otras personas que necesitan de su memoria para desempeñar funciones.
Por si esto fuera poco, un estudio realizado por Nedergaard y colegas en la Universidad de Rochester ha demostrado que dormir frena el deterioro del cuerpo y del cerebro; cuando dormimos, nuestras células se contraen y dejan más espacio entre ellas, espacio que ocupa el líquido cerebroespinal.
Este líquido es el encargado de expulsar las proteínas y residuos neuronales, residuos entre los que se encuentran aquellos vinculados a las demencias. Podemos afirmar, por tanto, que dormir limpia nuestro cerebro y lo previene de enfermedades como el Alzheimer y otras demencias.

¿Cómo puedo mejorar mi sueño?

Una vez concienciados de la importancia que tiene dormir bien, es muy fácil llegar a formularnos la siguiente pregunta: ¿Qué podemos hacer para mejorar nuestra calidad de sueño?.
Existen algunas recomendaciones que pueden ayudarnos a ello. Por ejemplo:
-Establecer una rutina de sueño es esencial para conseguir un sueño ordenado. Esta rutina pasa por calcular un número de horas de sueño (entre 7 y 8) que deberemos respetar día sí y día también, y programar el horario de nuestros días para llevarlo a cabo.
De la misma manera, tendremos también que determinar a qué hora nos vamos a acostar y a qué hora nos vamos a levantar. Sea entre semana o sea fin de semana, deberemos cumplir este horario con las mínimas variaciones posibles.
-Intentar dormir del tirón. Las horas de sueño programadas deben ser seguidas. Dormir a ratos quita mucha calidad al sueño. Es mejor dormir menos horas del tirón, que muchas horas intermitentes. Si queremos hacer siesta, debe ser corta y en las horas centrales del mediodía.
-Evita tomar bebidas estimulantes una vez pasado el mediodía. Cámbialas por bebidas calmantes. Evita, también, tomar alcohol por la tarde y noche.
-Procura que tu habitación sea un espacio agradable para ti. Mantén el orden y procura que la temperatura se sitúe alrededor de los 18-20º. No tengas ordenadores conectados. Sus ondas pueden afectar a tu sueño.
-En los momentos previos, realiza actividades relajantes que no requieran demasiada concentración y que puedas terminar con facilidad.
-Si sientes que tienes muchos pensamientos en la cabeza y estos pueden entorpecerte el sueño, escríbelos; de esta manera, la mente quedará liberada y esto te ayudará a dormir mejor.
Podemos aplicar estos consejos poco a poco, aceptando que sus aplicaciones y resultados mejoran con la práctica. De esta forma, notaremos como a medida que pasan los días vamos consiguiendo un sueño más reparador. Y esto, sin duda, quedará reflejado en nuestro día a día, tanto a nivel físico como mental.

sábado, 9 de agosto de 2014

PERFILES DE CONSUMO INTENSIVO DE ALCOHOL EN JÓVENES

Un fenómeno que en España favorece el actual patrón de consumo de alcohol juvenil es el botellón. A partir de una investigación financiada por el Plan Nacional sobre Drogas (2004-2007), se recogieron datos de 6.009 jóvenes entre 14 y 25 años en Alicante, Castellón y Valencia, considerando para este trabajo a los 2.807 jóvenes que realizan episodios de consumo intensivo de alcohol. Se han identificado cuatro grupos distintos de consumidores de riesgo intensivos en función de la edad, sexo, cantidad de alcohol consumida y años de consumo con perfiles característicos. 


De los principales resultados de la investigación, que se resumen a continuación, se concluye que no todos los jóvenes que realizan un consumo intensivo de alcohol lo hacen por las mismas razones, lo que debería incidir en las alternativas propuestas a dicho consumo.



Principales resultados: 

1. Los más jóvenes se inician cada vez más temprano en el consumo de alcohol y consideran el consumo de alcohol como facilitador de las relaciones sociales 

Por una parte, todos los varones, independientemente de su edad, consumen las mismas cantidades de alcohol, lo que no ocurre entre las mujeres, ya que son las universitarias quienes realizan un consumo superior. En cualquier caso, todos los grupos identificados ingieren el doble de gramos de alcohol a partir del cual se considera un consumo intensivo en cada caso. 

Existe también un descenso significativo en la edad de inicio en el botellón entre los más jóvenes, lo que permite advertir que cuando los estudiantes de secundaria lleguen a la edad que tienen los universitarios en este momento, llevarán más años realizando esta conducta. A esto se le suma el hecho de que consumen unas cantidades de alcohol que son elevadas desde el inicio, con el consiguiente incremento en la probabilidad de aparición de consecuencias bio-psico-sociales derivadas del mismo. 

Si bien todos los jóvenes entrevistados manifiestan consumir alcohol para divertirse, los estudiantes de secundaria lo hacen en mayor medida que los universitarios, considerándolo además un facilitador de las relaciones sociales y reconociendo la importancia del grupo de referencia para consumir, aludiendo además a motivos centrados en aspectos personales (evadirse, encontrar pareja) y en la capacidad de hacer cosas que de otra manera no harían (ser capaz de arriesgar con el sexo, sentirse más valiente, confiar más en uno mismo). Los universitarios entrevistados, en cambio, dicen consumir alcohol en la calle aludiendo a cuestiones vinculadas al control del ocio (economía, control de la calidad de la bebida, aglomeración/ruido en los pubs), así como a aspectos de relación social y de estado de ánimo positivo. Es decir, los motivos y expectativas de los más jóvenes se focalizan en aspectos internos, mientras que los de los universitarios se centran en aspectos externos. 


2. Los jóvenes no son conscientes de las consecuencias negativas derivadas de su consumo, ni siquiera de la posibilidad desarrollar un proceso adictivo 

Los jóvenes, en general, valoran de manera diferente las consecuencias psicosociales negativas derivadas del consumo de alcohol, mostrando un mayor nivel de conciencia hacia aquellas más difundidas en los medios de comunicación (peleas, accidentes de tráfico), en contraste con el bajo nivel de importancia que otorgan al resto de consecuencias, a pesar de la evidencia experimental que existe al respecto. Además, en el caso concreto de las consecuencias interpersonales, se hace necesario trabajar las expectativas motivacionales derivadas del consumo, ya que entre los motivos principales por los que manifiestan realizar esta ingesta se encuentra, precisamente, la búsqueda de efectos socializadores. 

Por otra parte, los varones son quienes más consumen y buscan la borrachera en mayor medida. Sin embargo, asocian en menor grado su consumo con la posibilidad de desarrollar un proceso adictivo, lo que plantea la necesidad de explicar y aclarar, en esta población, la importancia de considerar la adicción como un proceso en el que se progresa más o menos rápidamente en función del patrón de consumo, y durante el cual van apareciendo consecuencias bio-psico-sociales más o menos importantes a lo largo del mismo. 


3. Necesidad de plantear alternativas al consumo de alcohol diferentes para cada grupo 

Esta situación apoyaría la necesidad de replantear el actual modelo de ocio asociado al consumo de alcohol, sobre todo, teniendo en cuenta que esta asociación se está incrementando entre la población más joven. Sería adecuado, por tanto, proponer alternativas más dirigidas al control del ocio en el caso de los universitarios, ya que sus motivos y expectativas acerca del consumo se centran en aspectos externos. Por otra parte, en el caso de los estudiantes de secundaria sería interesante centrarse además en aspectos de mejora personal (autoestima, manejo de relaciones interpersonales, etc.) y en la formación de nuevos hábitos de ocio, puesto que sus expectativas y motivaciones se centran en aspectos internos. 

viernes, 8 de agosto de 2014


 
 
¿Qué   es Sagrado para ti?
 
"Lo sagrado es el respeto a la vida. La espiritualidad es el respeto de lo esencial: amar la vida, amar todas las vidas." (Bruno San Marco)

 El diccionario lo define de diferentes maneras como “Que inspira veneración o respeto”.

-Que ha de ser respetado y no puede ser transgredido o dañado.

-Que es digno de respeto y adoración y no puede ser profanado, dañado o puesto en duda, por estar relacionado con la divinidad.

Lo sagrado no se toca, es intocable, es respeto absoluto y si te lo saltas estás transgrediendo algo muy importante quizá de generaciones anteriores, o de tu familia o incluso de tus ancestros porque lo sagrado está conectado con algo más grande y eterno, que se pasa de generación a generación. Es lo esencial es la esencia de algo, que nos  conecta con lo divino. Es inmutable, fiel.

Lo sagrado se suele asociar a lo religioso, pero este no es el significado que yo quiero transmitirte, es cierto que en lo religioso hay rituales y hay cultos, pero en otras tradiciones que no tienen que ver con lo religioso también. En Valencia las Fallas son sagradas para los valencianos, así las fiestas populares de cada país o región son “sagradas” y hay una serie de ritos o actos que siempre se hacen, la gente se pide vacaciones para las fiestas y normalmente se las dan porque son las “fiestas”, a esto me refiero. También hay lugares sagrados o de culto como las iglesias, los cenotes para los mayas, el Machu Pichu entre otros o animales en diferentes culturas como las vacas en la India.

Quiero hacerte reflexionar después de ponerte un poco en antecedentes, ¿ de qué o quienes en tu vida son sagradas?, ¿a que le dedicas un espacio y un tiempo que es intocable, que si los demás no lo respetan defiendes a capa y espada, que es lo que más valor tiene en tu vida y así lo haces ver o saber? ¿Lo sabes? ¿Cuáles son las cosas que más te importan de tu vida? ¿Y que personas? ¿Por qué celebras los cumpleaños o la Navidad? Me gustaría hacerte ver el valor de los rituales, estos nos conectan con nuestros antepasados, seguimos transmitiendo valores, tradiciones, a otras personas por los siglos de los siglos, esto fomenta el sentido de pertenencia con los demás, con el grupo y con un todo, nos sentimos unidos que todo tiene un sentido y que no estamos solos. Es importante celebrar las cosas, la vida hay que vivirla y sentirla, y al celebrar la vida compartimos emociones y fomentamos las relaciones.

La vida es un regalo y es una alegría cada año cumplir años, ver crecer a tus hijos, compartir con tu pareja la vida o con los tuyos, conseguir tus metas, superarte, encontrar pareja si no la tienes, un mejor trabajo, un cambio, etc.…

Si para ti tu pareja es sagrada, ámala profundamente, respétala, hazle sentir la persona más importante y maravillosa del mundo, dale el lugar que le corresponde y exprésale tus sentimientos, abrázala, bésala, apóyala, valórala, reconócela, hazle saber lo valioso que es para ti estar con esa persona, compartir tu tiempo y espacio, sino solo será sagrado en tu mente, en tus esquemas, quizá porque dicen que hay que tener una pareja y amarla, pero¿ sabes amar? ¿Le dedicas el tiempo que se merece algo tan importante en tu vida?

Si son tus hijos lo sagrado o tu mascota, tus padres, o profesión ya sabes….
 

Valora lo que tienes a tu alrededor, todo lo que la vida te ofrece y tiene por darte, compártelo y actúa en consecuencia.

 Alicia Monzó.