jueves, 21 de julio de 2016


EL AQUÍ Y EL AHORA:

 Solo tenemos el momento presente, el pasado ya pasó, no volverá, aunque te hayas quedado encadenado a algún hecho, persona o situación y el futuro es muy incierto, ni siquiera sabemos si hay futuro. El futuro no existe. Vivimos muchas veces pensando en el pasado o en lo que está por venir, llenos de recuerdos o llenos de preocupaciones y eso es precisamente lo que nos impide estar en el presente y disfrutar.
Estar en ti , centrado en tu cuerpo, en cada cosa que está sucediendo o que estás haciendo, es saber vivir. Porque estar en contacto con uno mismo es vital y cuando las ideas, pensamientos, preocupaciones nos invaden ya nos hemos desconectado de nosotros, ya ha ganado el control y la mente.
Cuando estamos en un proceso de espera, de preocupación, lo peor que podéis hacer es estar desconectados de vosotros y del presente, porque sino vendrán los miedos, las anticipaciones, el nerviosismo y eso nos genera mucha ansiedad, entramos en un pensamiento en bucle del que no salimos y nos imaginamos miles de catástrofes, cuando la realidad es otra muy diferente. Vamos haciendo nuestro futuro en cada momento y tener una actitud positiva, de disfrute y de tranquilidad es lo mejor.


La ansiedad viene porque o estás viviendo en el pasado (recuerdos, asuntos pendientes no cerrados, culpa) o en el futuro (preocupándote de lo que va a pasar), si vives en el presente no hay ansiedad. Es como si tu mente tuviera patas y saliera de tu cabeza y se fuera al pasado o al futuro, ahí ya no estás, ya te has ido, si te atormenta algo y la mente se te va.




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 Te propongo este ejercicio: ponte de pie con los brazos estirados y elige un brazo para el pasado y otro para el futuro, el centro de tu cuerpo es el presente, imagínate que te tira alguien del brazo del pasado y otra persona del otro brazo lo que te pasaría es que te desestabilizas y hasta te puedes caer,  céntrate y respirando con los ojos cerrados conecta con tu cuerpo , sintiendo la planta de los pies en el suelo , ahora imagina que tu cerebro con patas  se va, por libre o al pasado o al futuro, cógelo y colócalo otra vez dentro de tu cabeza.

Tú tienes en el control.



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Estar en ti , es saber contactar contigo , con el mundo y con los demás, y cuando estés en compañía estar presente para el otro, o ¿quieres quedar con un colega y hacer como que escuchas y tu solo estás centrado en tu mente? eso no es estar presente para tu amigo, ¿y crees que no se va a dar cuenta?.
Puedes empezar a practicar el estar presente simplemente tomando conciencia de lo que está pasando en cada momento, quizás ahora te das cuenta de que estás leyendo mi artículo, !!de cuando te centras en cocinar, en la compra, en el parque con tus hijos, comiendo, etc, en cada momento, así empezaras a disfrutar y vivir. Esto es lo que se está llamando ahora mindfulness.
El mindfulness como concepto psicológico es la concentración de la atención y la conciencia, basado en el concepto de mindfulness o conciencia plena de la meditación budista. Se ha popularizado en Occidente por parte de Jon Kabat-Zinn.
Os recomiendo que empecéis a practicarlo.
Hay personas que aplazan y aplazan, eso genera mucha ansiedad, reduce la autoestima , se le acumularan las tareas, posiblemente gestione mal el tiempo, y no acabe lo que se propone o ni siquiera lo intenta, generándole una insatisfacción y frustración tremenda. En la película de Rocky III, cuando el protagonista está deprimido, no cree en él y no tiene ninguna motivación, queriendo postergar su entrenamiento por el miedo que tiene al futuro, su entrenador le repite constantemente "hoy es mañana Rocky", como queriendo decir, es ahora cuando toca entrenar y si no lo haces ya estás haciendo tu futuro. Así que ya sabéis hoy es mañana, haz hoy lo que puedas e intenta no aplazar, no te pongas excusas.
Os dejo con este bello poema de Eduardo Galeano, que plasma muy bien lo que os he contado. A disfrutar del hoy y de vuestro presente.


EL TIEMPO NO ESPERA POR NADIE




Nos convencemos a nosotros mismos que la vida será mejor después...
Después de terminar la carrera, de casarnos, de tener un hijo, una casa un auto...después
Luego nos sentimos mal, porque nuestros niños no son lo suficientemente grandes, y que seremos felices y tendremos tiempo cuando crezcan y dejen de ser niños, después nos desesperamos porque son adolescentes y difíciles de tratar.
Pensamos seremos más felices cuando salgan de esa etapa.
Luego decidimos que nuestra vida será completa, cuando a nuestra esposa o esposo, le vaya mejor, cuando tengamos un mejor coche, podamos cambiar la casa, o salir de vacaciones o cuando nos retiremos.
La verdad que no hay mejor momento para ser feliz, que hoy mismo.
Si no es ahora cuando, la vida esta llena de retos, sufrimientos, que son parte del crecimiento, no hay un después, un camino para la felicidad, la felicidad es el camino y es ahora.
Atesora cada momento que vives y atesóralo más porque lo viviste con alguien especial, tan especial que lo llevas tu corazón y recuerda que el tiempo no espera por nadie.
Así que deja de esperar, hasta que encuentres trabajo, hasta que te cases, hasta que tengas un hijo, hasta que te divorcies, hasta el viernes, hasta el sábado, hasta la primavera, hasta el verano o hasta que te mueras, para decidir que no hay mejor momento que este, para ser feliz.

LA FELICIDAD ES UN TRAYECTO NO UN DESTINO

TRABAJA COMO SI NO NECESITARAS DINERO

AMA COMO SI NUNCA TE HUBIERAN HERIDO

Y BAILA COMO SI NADIE TE ESTUVIERA VIENDO


Alicia Monzó. Psicoterapeuta gestalt.Psicólogo general sanitaria. 

lunes, 4 de abril de 2016


¿Como me comunico con mi pareja?


¿Qué es la asertividad?

Es la habilidad que nos permite expresar sentimientos, opiniones y pensamientos en el momento adecuado, de una forma adecuada y teniendo en cuenta los derechos de los otros, de manera que podamos interaccionar de forma directa y honesta con la otra persona
Según Lazarus, “la esencia de la conducta asertiva puede ser reducida a cuatro patrones específicos: la capacidad de decir “no”, la capacidad de pedir favores y hacer requerimientos, la capacidad de expresar sentimientos positivos y negativos, y la capacidad de iniciar, continuar y terminar conversaciones”.

Cuáles son los principales patrones de conducta

Existen tres patrones de conducta principales en las relaciones de pareja que hacen que no nos comportemos siempre igual:
1.- Asertiva o socialmente hábil. Es aquella que implica firmeza para expresar sus derechos, pensamientos, sentimientos y creencias de una forma directa, honesta y sin violar los derechos del otro así como tampoco castigar o amenazar a este último. Indica respeto hacia uno mismo al expresar las necesidades propias y defender los derechos propios y, de la misma manera, respeto por la otra persona, al tener en cuenta sus necesidades y derechos.
Esta conducta implica diálogo pero no por ello están exentos los conflictos. No obstante, se trata de potenciar las consecuencias positivas y disminuir las negativas del mismo.
2.- Conducta pasiva. No ser capaz de expresar sentimientos, pensamientos y opiniones de una forma abierta, y, cuando se hace, es de una manera derrotista, con falta de confianza en sí mismo, disculpándose y sin respeto hacia sus propias necesidades. Este tipo de conducta es la que busca apaciguar las cosas y, por tanto, evitar el conflicto pero ello puede producir, indirectamente, una falta de comunicación ya que la persona pasiva se suele sentir fácilmente incomprendida, manipulada y no tomada en cuenta con lo cual acaba sintiéndose molesta e irritable hacia la otra persona e, incluso, podría acabar estallando si se forzase la situación debido a que existe un límite en su tolerancia a la frustración.
3.- Conducta agresiva. Defensa de sus derechos y expresión de los pensamientos, sentimientos y opiniones de una manera inapropiada e impositiva y que vulnera los derechos de los otros. Puede expresarse mediante agresión verbal directa que incluye ofensas, insultos, amenazas y comentarios humillantes.  La agresión verbal indirecta incluye comentarios sarcásticos y rencorosos y murmuraciones. Todo ello provoca que las víctimas de las personas agresivas acaban sintiendo resentimiento y evitándolas.
El objetivo de la agresión es la dominación de los otros y, por ello, se aseguran la victoria mediante la humillación ya que los otros se debilitan y son menos capaces de expresar sus sentimientos, pensamientos y opiniones.
Las  consecuencias, a largo plazo, de este tipo de conducta son siempre negativas.
4.- Conducta agresivo-pasiva En el caso de Xènia y Marc, al iniciarse una discusión, ambos mantenían el tono de voz dentro de unos límites pero, progresivamente ambos la alzaban, lo cual era interpretado por el otro como una agresión. Así se entraba en un bucle de difícil salida el cual sólo producía un clima conflictivo en la pareja, lleno de falta de entendimiento y de resentimiento.

¿Se pueden cambiar los patrones de conducta? 

Los patrones de conducta agresiva y agresiva-pasiva y, en menor proporción, la pasiva, nos afectan en nuestra vida cotidiana. Si una persona vive en un hogar en que hay algún tipo de violencia dicha persona aprende el rol de víctima, que es repetido constantemente. El rol se repetirá con futuras relaciones o con otras relaciones del entorno.
Sin embargo, esto es la teoría porque, “en la práctica” lo más importante es que dichos patrones de conducta se pueden modificar. Si eres agresivo, puedes aprender a ser asertivo. Pero, ¿cómo?
  1. Pregúntate: ¿qué es lo que se repite, de forma constante en tu vida? ¿siempre me deja a mí la pareja? ¿tengo siempre discusiones por las mismas cosas?
  2.  Mira lo que pasa en las cuatro áreas básicas: salud, trabajo, amor y dinero ¿Cómo son tus relaciones? ¿tienes suficiente dinero para llegar a final de mes? ¿tienes alguna enfermedad? ¿crees que los demás siempre te atacan? ¿siempre tienes conflictos con las otras personas?
Tomar conciencia de lo que pasa en tu vida te hace darte cuenta de si aquello que has ido aprendiendo se ha convertido en tu patrón de conducta. El conflicto, por ejemplo, es un signo inequívoco de que estás reproduciendo un patrón de conducta agresivo o agresivo-pasivo.

Cómo se puede mejorar la relación de pareja

Cuando partimos de un patrón de conducta agresivo o agresivo- pasivo, ante todo, debemos poseer las herramientas suficientes para cambiar estos patrones. Sin embargo, debes saber que una conducta es aprendida y, por ello, tenemos la capacidad de aprender otras conductas mejores que las sustituyan para, de esta manera, conseguir una relación de pareja con una mayor satisfacción conyugal.
De cualquier forma, es importante que al aprender nuevas conductas o mejores conductas, lo hagamos para resolver la crisis. O, lo que es lo mismo, para variar el rumbo de la relación hacia un polo más positivo o gratificante.
Para ello, debemos estar dispuestos a aprender:
  1. Ante todo, al iniciarse el conflicto, que al menos uno de vosotros sea capaz de pararse y reconocer la necesidad de buscar ayuda profesional. Y que el otro sea capaz de entender esa necesidad.
  2. Identificar los  factores estresantes productores de los conflictos.
  3. Llegar a acuerdos para cambiar el rumbo de la relación hacia el polo más positivo y gratificante.
  4. Organizar y repartir las tareas de forma igualitaria.
  5. Tener cuidado con el manejo de las finanzas.
  6. Desarrollar y mantener una buena comunicación.
  7. Expresar afecto con el cual se puede hacer frente a los conflictos.
  8. Evitar que las discusiones entren en el plano sexual ya que pueden perjudicar la comunicación y la confianza en la pareja.
  9. Evitar la rutina que es, en muchos casos, destructiva.
  10. Construir la relación sobre un modelo más funcional que les permita crecer como personas, pareja e incluso como familia.
“La diferencia básica entre ser asertivo y ser agresivo es lo que nuestras palabras y comportamiento afecta a los derechos y el bienestar de los demás.” (Sharon Anthony Bower).

Maria Dolores Mas