jueves, 21 de julio de 2016


EL AQUÍ Y EL AHORA:

 Solo tenemos el momento presente, el pasado ya pasó, no volverá, aunque te hayas quedado encadenado a algún hecho, persona o situación y el futuro es muy incierto, ni siquiera sabemos si hay futuro. El futuro no existe. Vivimos muchas veces pensando en el pasado o en lo que está por venir, llenos de recuerdos o llenos de preocupaciones y eso es precisamente lo que nos impide estar en el presente y disfrutar.
Estar en ti , centrado en tu cuerpo, en cada cosa que está sucediendo o que estás haciendo, es saber vivir. Porque estar en contacto con uno mismo es vital y cuando las ideas, pensamientos, preocupaciones nos invaden ya nos hemos desconectado de nosotros, ya ha ganado el control y la mente.
Cuando estamos en un proceso de espera, de preocupación, lo peor que podéis hacer es estar desconectados de vosotros y del presente, porque sino vendrán los miedos, las anticipaciones, el nerviosismo y eso nos genera mucha ansiedad, entramos en un pensamiento en bucle del que no salimos y nos imaginamos miles de catástrofes, cuando la realidad es otra muy diferente. Vamos haciendo nuestro futuro en cada momento y tener una actitud positiva, de disfrute y de tranquilidad es lo mejor.


La ansiedad viene porque o estás viviendo en el pasado (recuerdos, asuntos pendientes no cerrados, culpa) o en el futuro (preocupándote de lo que va a pasar), si vives en el presente no hay ansiedad. Es como si tu mente tuviera patas y saliera de tu cabeza y se fuera al pasado o al futuro, ahí ya no estás, ya te has ido, si te atormenta algo y la mente se te va.




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 Te propongo este ejercicio: ponte de pie con los brazos estirados y elige un brazo para el pasado y otro para el futuro, el centro de tu cuerpo es el presente, imagínate que te tira alguien del brazo del pasado y otra persona del otro brazo lo que te pasaría es que te desestabilizas y hasta te puedes caer,  céntrate y respirando con los ojos cerrados conecta con tu cuerpo , sintiendo la planta de los pies en el suelo , ahora imagina que tu cerebro con patas  se va, por libre o al pasado o al futuro, cógelo y colócalo otra vez dentro de tu cabeza.

Tú tienes en el control.



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Estar en ti , es saber contactar contigo , con el mundo y con los demás, y cuando estés en compañía estar presente para el otro, o ¿quieres quedar con un colega y hacer como que escuchas y tu solo estás centrado en tu mente? eso no es estar presente para tu amigo, ¿y crees que no se va a dar cuenta?.
Puedes empezar a practicar el estar presente simplemente tomando conciencia de lo que está pasando en cada momento, quizás ahora te das cuenta de que estás leyendo mi artículo, !!de cuando te centras en cocinar, en la compra, en el parque con tus hijos, comiendo, etc, en cada momento, así empezaras a disfrutar y vivir. Esto es lo que se está llamando ahora mindfulness.
El mindfulness como concepto psicológico es la concentración de la atención y la conciencia, basado en el concepto de mindfulness o conciencia plena de la meditación budista. Se ha popularizado en Occidente por parte de Jon Kabat-Zinn.
Os recomiendo que empecéis a practicarlo.
Hay personas que aplazan y aplazan, eso genera mucha ansiedad, reduce la autoestima , se le acumularan las tareas, posiblemente gestione mal el tiempo, y no acabe lo que se propone o ni siquiera lo intenta, generándole una insatisfacción y frustración tremenda. En la película de Rocky III, cuando el protagonista está deprimido, no cree en él y no tiene ninguna motivación, queriendo postergar su entrenamiento por el miedo que tiene al futuro, su entrenador le repite constantemente "hoy es mañana Rocky", como queriendo decir, es ahora cuando toca entrenar y si no lo haces ya estás haciendo tu futuro. Así que ya sabéis hoy es mañana, haz hoy lo que puedas e intenta no aplazar, no te pongas excusas.
Os dejo con este bello poema de Eduardo Galeano, que plasma muy bien lo que os he contado. A disfrutar del hoy y de vuestro presente.


EL TIEMPO NO ESPERA POR NADIE




Nos convencemos a nosotros mismos que la vida será mejor después...
Después de terminar la carrera, de casarnos, de tener un hijo, una casa un auto...después
Luego nos sentimos mal, porque nuestros niños no son lo suficientemente grandes, y que seremos felices y tendremos tiempo cuando crezcan y dejen de ser niños, después nos desesperamos porque son adolescentes y difíciles de tratar.
Pensamos seremos más felices cuando salgan de esa etapa.
Luego decidimos que nuestra vida será completa, cuando a nuestra esposa o esposo, le vaya mejor, cuando tengamos un mejor coche, podamos cambiar la casa, o salir de vacaciones o cuando nos retiremos.
La verdad que no hay mejor momento para ser feliz, que hoy mismo.
Si no es ahora cuando, la vida esta llena de retos, sufrimientos, que son parte del crecimiento, no hay un después, un camino para la felicidad, la felicidad es el camino y es ahora.
Atesora cada momento que vives y atesóralo más porque lo viviste con alguien especial, tan especial que lo llevas tu corazón y recuerda que el tiempo no espera por nadie.
Así que deja de esperar, hasta que encuentres trabajo, hasta que te cases, hasta que tengas un hijo, hasta que te divorcies, hasta el viernes, hasta el sábado, hasta la primavera, hasta el verano o hasta que te mueras, para decidir que no hay mejor momento que este, para ser feliz.

LA FELICIDAD ES UN TRAYECTO NO UN DESTINO

TRABAJA COMO SI NO NECESITARAS DINERO

AMA COMO SI NUNCA TE HUBIERAN HERIDO

Y BAILA COMO SI NADIE TE ESTUVIERA VIENDO


Alicia Monzó. Psicoterapeuta gestalt.Psicólogo general sanitaria. 

lunes, 4 de abril de 2016


¿Como me comunico con mi pareja?


¿Qué es la asertividad?

Es la habilidad que nos permite expresar sentimientos, opiniones y pensamientos en el momento adecuado, de una forma adecuada y teniendo en cuenta los derechos de los otros, de manera que podamos interaccionar de forma directa y honesta con la otra persona
Según Lazarus, “la esencia de la conducta asertiva puede ser reducida a cuatro patrones específicos: la capacidad de decir “no”, la capacidad de pedir favores y hacer requerimientos, la capacidad de expresar sentimientos positivos y negativos, y la capacidad de iniciar, continuar y terminar conversaciones”.

Cuáles son los principales patrones de conducta

Existen tres patrones de conducta principales en las relaciones de pareja que hacen que no nos comportemos siempre igual:
1.- Asertiva o socialmente hábil. Es aquella que implica firmeza para expresar sus derechos, pensamientos, sentimientos y creencias de una forma directa, honesta y sin violar los derechos del otro así como tampoco castigar o amenazar a este último. Indica respeto hacia uno mismo al expresar las necesidades propias y defender los derechos propios y, de la misma manera, respeto por la otra persona, al tener en cuenta sus necesidades y derechos.
Esta conducta implica diálogo pero no por ello están exentos los conflictos. No obstante, se trata de potenciar las consecuencias positivas y disminuir las negativas del mismo.
2.- Conducta pasiva. No ser capaz de expresar sentimientos, pensamientos y opiniones de una forma abierta, y, cuando se hace, es de una manera derrotista, con falta de confianza en sí mismo, disculpándose y sin respeto hacia sus propias necesidades. Este tipo de conducta es la que busca apaciguar las cosas y, por tanto, evitar el conflicto pero ello puede producir, indirectamente, una falta de comunicación ya que la persona pasiva se suele sentir fácilmente incomprendida, manipulada y no tomada en cuenta con lo cual acaba sintiéndose molesta e irritable hacia la otra persona e, incluso, podría acabar estallando si se forzase la situación debido a que existe un límite en su tolerancia a la frustración.
3.- Conducta agresiva. Defensa de sus derechos y expresión de los pensamientos, sentimientos y opiniones de una manera inapropiada e impositiva y que vulnera los derechos de los otros. Puede expresarse mediante agresión verbal directa que incluye ofensas, insultos, amenazas y comentarios humillantes.  La agresión verbal indirecta incluye comentarios sarcásticos y rencorosos y murmuraciones. Todo ello provoca que las víctimas de las personas agresivas acaban sintiendo resentimiento y evitándolas.
El objetivo de la agresión es la dominación de los otros y, por ello, se aseguran la victoria mediante la humillación ya que los otros se debilitan y son menos capaces de expresar sus sentimientos, pensamientos y opiniones.
Las  consecuencias, a largo plazo, de este tipo de conducta son siempre negativas.
4.- Conducta agresivo-pasiva En el caso de Xènia y Marc, al iniciarse una discusión, ambos mantenían el tono de voz dentro de unos límites pero, progresivamente ambos la alzaban, lo cual era interpretado por el otro como una agresión. Así se entraba en un bucle de difícil salida el cual sólo producía un clima conflictivo en la pareja, lleno de falta de entendimiento y de resentimiento.

¿Se pueden cambiar los patrones de conducta? 

Los patrones de conducta agresiva y agresiva-pasiva y, en menor proporción, la pasiva, nos afectan en nuestra vida cotidiana. Si una persona vive en un hogar en que hay algún tipo de violencia dicha persona aprende el rol de víctima, que es repetido constantemente. El rol se repetirá con futuras relaciones o con otras relaciones del entorno.
Sin embargo, esto es la teoría porque, “en la práctica” lo más importante es que dichos patrones de conducta se pueden modificar. Si eres agresivo, puedes aprender a ser asertivo. Pero, ¿cómo?
  1. Pregúntate: ¿qué es lo que se repite, de forma constante en tu vida? ¿siempre me deja a mí la pareja? ¿tengo siempre discusiones por las mismas cosas?
  2.  Mira lo que pasa en las cuatro áreas básicas: salud, trabajo, amor y dinero ¿Cómo son tus relaciones? ¿tienes suficiente dinero para llegar a final de mes? ¿tienes alguna enfermedad? ¿crees que los demás siempre te atacan? ¿siempre tienes conflictos con las otras personas?
Tomar conciencia de lo que pasa en tu vida te hace darte cuenta de si aquello que has ido aprendiendo se ha convertido en tu patrón de conducta. El conflicto, por ejemplo, es un signo inequívoco de que estás reproduciendo un patrón de conducta agresivo o agresivo-pasivo.

Cómo se puede mejorar la relación de pareja

Cuando partimos de un patrón de conducta agresivo o agresivo- pasivo, ante todo, debemos poseer las herramientas suficientes para cambiar estos patrones. Sin embargo, debes saber que una conducta es aprendida y, por ello, tenemos la capacidad de aprender otras conductas mejores que las sustituyan para, de esta manera, conseguir una relación de pareja con una mayor satisfacción conyugal.
De cualquier forma, es importante que al aprender nuevas conductas o mejores conductas, lo hagamos para resolver la crisis. O, lo que es lo mismo, para variar el rumbo de la relación hacia un polo más positivo o gratificante.
Para ello, debemos estar dispuestos a aprender:
  1. Ante todo, al iniciarse el conflicto, que al menos uno de vosotros sea capaz de pararse y reconocer la necesidad de buscar ayuda profesional. Y que el otro sea capaz de entender esa necesidad.
  2. Identificar los  factores estresantes productores de los conflictos.
  3. Llegar a acuerdos para cambiar el rumbo de la relación hacia el polo más positivo y gratificante.
  4. Organizar y repartir las tareas de forma igualitaria.
  5. Tener cuidado con el manejo de las finanzas.
  6. Desarrollar y mantener una buena comunicación.
  7. Expresar afecto con el cual se puede hacer frente a los conflictos.
  8. Evitar que las discusiones entren en el plano sexual ya que pueden perjudicar la comunicación y la confianza en la pareja.
  9. Evitar la rutina que es, en muchos casos, destructiva.
  10. Construir la relación sobre un modelo más funcional que les permita crecer como personas, pareja e incluso como familia.
“La diferencia básica entre ser asertivo y ser agresivo es lo que nuestras palabras y comportamiento afecta a los derechos y el bienestar de los demás.” (Sharon Anthony Bower).

Maria Dolores Mas
La ira en la pareja:


Una de las emociones más complejas y displacenteras es la ira. Produce sentimientos que van desde la simple irritación hasta la hostilidad pasando por el enfado, la rabia y la furia.Todos ellos son el componente cognitivo de la ira que va acompañada de una escala fisiológica producida por un aumento en la activación del sistema nervioso central, aumento de la tensión muscular y de la respuesta motora, lo cual implica expresiones faciales y conductas agresivas.
La ira, como emoción, aparece sobre todo en situaciones interpersonales que son evaluadas por el individuo como una violación injustificada de su terreno, de manera que su afrontamiento ante dicha situación es el ataque frontal.

La ira y su efecto en las relaciones

La ira es una emoción muy destructiva para una relación. Cuando convivimos con alguien, nuestras personalidades, prioridades, expectativas, intereses y formas de hacer las cosas pueden chocar. Cuando se pasa mucho tiempo con la pareja, uno mismo acaba siendo hipercrítico con el otro, echándole la culpa de cualquier minucia (si vuelve a haber pelos en el baño, si no ha bajado la tapa del inodoro, si no ha recogido su ropa, si no ayuda en casa,…), lo cual genera un intenso mal genio que puede pasar rápidamente a convertirse en rabia.
Si la pareja no hace un esfuerzo por vencer dicha rabia, tan sólo en cuanto despunte, se convertirá en ira y acabará por poner en peligro la integridad de la propia pareja. Aunque la pareja se reconozca enamorada, lo que no puede ocurrir es que se enfaden día sí y día también ya que ello acabará erosionando la relación, disminuyendo el enamoramiento y espaciando los momentos felices que antes vivían.
Así, una pareja que era plástica, en el sentido de que tenía capacidad de recuperación tras cada discusión, llegará el momento en que ya no será plástica puesto que no habrá tiempo de recuperación posible, dado que ya estará empezando la siguiente discusión o pelea.
Aunque dicen que el amor todo lo puede, lo cierto es que la capacidad de sostenimiento de una pareja, siendo estas las condiciones, es escasa. La gestión adecuada de la ira es fundamental en cualquier tipo de relación interpersonal para mejorar la convivencia y el bienestar.

Paciencia y aceptación

Si conseguimos ser más pacientes y comprender que nuestra pareja no pretende hacernos ningún daño, será mucho más fácil gestionar toda la ira que sus conductas nos puedan producir.
Por otra parte, debemos pensar que, cuando sentimos rabia o ira contra alguien próximo, de alguna manera le estamos convirtiendo en  el “enemigo” a batir y, por tanto, estamos viviendo una realidad equivocada llena de “enemigos imaginarios”. Ello ocurre en numerosas ocasiones porque queremos cambiar a nuestra pareja, hacerla a nuestro gusto, a nuestra forma de ser. No la estamos aceptando tal y como es.
Esta debería ser nuestra primera meta: aprender a que cada uno es cada cual  y que, de la misma manera que queremos ser tolerados en nuestras debilidades, debemos aprender a tolerar al otro. Si no nos gusta que nos juzguen, debemos empezar por la persona que tenemos más cerca.
La única forma que tenemos para dejar de culpar al otro de todo lo malo que ocurre en nuestra relación y darnos cuenta de que si la relación no funciona, quizás un poco es culpa de cada uno ¿no crees? En lugar de reaccionar con rabia, el otro miembro de la pareja se sentirá motivado, valorado, se relajará y se despertaran los sentimientos positivos como la tolerancia, la paciencia, la generosidad… Valores y sensaciones que llevarán a que la calidad de la relación de pareja sea mejor.

Personalidades y maneras de reaccionar ante una discusión de pareja

1.- Si en una pareja, uno de los dos es ansioso, posesivo, inseguro o celoso,  ante una discusión de pareja puede volverse agresivo o entrar en sintomatología depresiva ante una discusión de pareja.
2.- Hay personas que necesitan que su pareja les muestre afecto constantemente pero, debido a su elevada inseguridad y su baja autoestima, nunca será suficiente. Por ello, se acaban convirtiendo en personas obsesivas, tozudas y con una muy baja tolerancia a la frustración. La mayoría son dependientes emocionales con lo cual no soportan que su pareja decida romper la relación.
3.-Las personalidades evasivas se caracterizan por no demostrar sus sentimientos debido a diversas causas: miedo, deseo de controlar al otro, no poder asumir lo que comporta un compromiso con otra persona. No quieren demostrar esos sentimientos y, cuando lo hacen, es de forma abusiva poniendo sus necesidades por encima de las de su pareja.
Son el tipo de personalidades que discuten con mayor facilidad aunque fingen que no han hecho nada sino que la “culpa” es del otro. Nunca reconocen un error, son bastante manipuladores y su propio ego no soporta tener que admitir una discusión.
4.- Para las personalidades seguras, una pelea con la pareja les podría afectar. Saben pedir perdón si han hecho algo incorrecto durante la discusión  ya que ello les genera paz interior. Les cuesta mantener una relación con una persona ansiosa o evasiva porque no están dispuestos a estar con una pareja que intente “robarle” esta paz. Su autoestima es alta y estable y, si algo les incomoda, lo dicen de inmediato. Se expresan de una manera firme pero nunca agresiva ya que su meta es expresar claramente sus preocupaciones y necesidades pero sin dañar al otro.

Decálogo para manejar las emociones negativas en una discusión de pareja

discusion pareja psicologoNunca insultes ni humilles a la pareja.
Nunca compares a tu pareja con otra persona o con una antigua relación porque ello produce mayores desavenencias.
No montes escándalos en la calle o en una reunión social. Si tu pareja pierde los papeles, coméntale que no estás dispuesto a entrar en actitudes irrespetuosas.
Si tu pareja ha cometido un error, no imitarlo por venganza.
Si crees que tu pareja te ha ofendido porque se ha vuelto intolerante, agresivo, o insoportable en el trato, díselo de una forma lo más clara posible. Quizás adquiera una actitud defensiva, chillona, te acuse y te culpe de todos lo males de la relación. En este caso, debes mantenerte firme, calmado y decirle que no vas a hablar con alguien que no sabe dialogar, usar técnicas asertivas…
Lo ideal es dejar la conversación en este punto: salir a dar un paseo por separado y, a la vuelta, si tu pareja esta más tranquila, reemprender la charla por el punto en dónde se había dejado siempre y cuando quede claro que no vas a permitir más faltas de respeto ni humillaciones.
No consumas alcohol o cualquier otra sustancia de abuso. Aquello de que “el alcohol mata las penas” es rotundamente falso y lo único que conseguirás es que empeore la situación con tu pareja.
Si tu pareja te llama al móvil o te escribe un what’s app o un mail en los que te insulta o humilla, no contestes. Todo lo que respondas a través de ese medio será malinterpretado por una pareja dispuesta. Evita discutir por este medio.
No descuides tu vida escolar, universitaria o laboral, tus metas y tus proyectos por una pelea de pareja.
Amar es un aprendizaje que requiere de voluntad por los dos miembros de la pareja. Toda relación de pareja es una relación afectiva que debe ayudaros a ambos a ser más seguros, comunicativos y capacitados emocionalmente.
Si te das cuenta que cometes errores y que estos se repiten con una mayor frecuencia de la deseable, produciendo una actitud incorrecta en la pareja, una agresividad que no puedes controlar, busca ayuda profesional.

Pautas para cambiar la ira

Recuerda que la ira incontrolable es una conducta que aprendemos y, para una mejor relación de pareja, la debemos cambiar. Aquí dejamos unos consejos.
1. Calma. Puedes contar hasta diez, salir de la habitación, ir a dar un paseo o cualquier tarea distractora que te permita restaurar tu estado de calma.
2. Respira profunda y rítmicamente mientras relajas tus músculos, visualizando una escena placentera.
3. Actitud positiva. Repite frases positivas dichas a ti mismo o mantras como: “mantén la calma,” “estoy enfadado pero lo puedo controlar,” o “no debo dejar que esto me moleste.”
4. Haz ejercicio. Caminar, ir en bicicleta, salir a correr, jugar al baloncesto o al fútbol permite liberar la rabia contenida.
5. Buen humor. Úsalo para aliviar la tensión. Imagínate a ti mismo y a la persona con la que estás molesto en una situación graciosa.
6. Toma nota de tus actitudes. Identifica las situaciones que producen tu ira y registra tus reacciones.
7. Exprésate. Habla con una persona cerca, incluso con  terapeuta para reducir tu frustración.
8. Perdona. No es realista esperar que todos se comporten de la manera que tu deseas. Si algo te parece ofensivo o provocador, aprende a perdonar.
Manifestar la ira de una manera explosiva es un extremo del espectro. Esta reacción, igual que culpar a otros, será contraproducente si se quiere encontrar una solución a cualquier problema. Ante todo, busca ayuda profesional.
La autora de este artículo
María Dolors Mas

sábado, 3 de octubre de 2015

 Os dejo este fragmento que me encanta sobre el amor de Khalil Gibran .
Se lo dedico a una pareja muy especial que han descubierto el amor,un beso.

Del matrimonio, de El Profeta

" Nacisteis juntos y juntos permaneceréis para siempre.
Aunque las blancas alas de la muerte dispersen vuestros días.
Juntos estaréis en la memoria silenciosa de Dios.
Mas dejad que en vuestra unión crezcan los espacios.
Y dejad que los vientos del cielo dancen entre vosotros.
Amaos uno a otro, mas no hagáis del amor una prisión.
Mejor es que sea un mar que se mezca entre orillas de vuestra alma.
Llenaos mutuamente las copas, pero no bebáis sólo en una.
Compartid vuestro pan, mas no comáis de la misma hogaza.
Cantad y bailad juntos, alegraos, pero que cada uno de vosotros conserve la soledad para retirarse a ella a veces.
Hasta las cuerdas de un laúd están separadas, aunque vibren con la misma música.
Ofreced vuestro corazón, pero no para que se adueñen de él.
Porque sólo la mano de la Vida puede contener vuestros corazones.
Y permaneced juntos, más no demasiado juntos:
Porque los pilares sostienen el templo, pero están separados.
Y ni el roble ni el ciprés crecen el uno a la sombra del otro.
"

Relación con la expareja: Salud para hijos y padres


Muchas personas, principalmente padres, se preguntan frecuentemente si es  o no es saludable participar de actividades familiares con su ex pareja. Se trata de un tema recurrente que afecta y preocupa sobremanera a la gran mayoría de las parejas separadas. Cuando buscan opinión profesional lo primero que se les comenta es la importancia de que los padres se comuniquen entre ellos, naturalmente por la salud de los niños. De no ser por ellos, las relaciones entre personas que han decidido no compartir más sus vidas dependerán de las circunstancias en las que se haya puesto fin a la relación. Lo ideal, por tanto, sería que los miembros de la expareja desarrollaran una interacción activa, que se comunicaran abierta y sinceramente, esta actitud si se desarrolla de una manera libre y consentida, beneficiará a todas las personas que participan de ella. Existe evidencia de que los niños de padres separados tienen un mejor beneficio en su desarrollo si los papás se comunican, al menos, de una forma funcional positiva.  Claro está que esta es una situación ideal que no se da  todo lo a menudo que sería deseable y en algunos casos en los que se intenta sujeta a cierto grado de obligatoriedad suele resultar de poca ayuda. La flexibilidad es un factor necesario para una buena relación entre los miembros de una antigua pareja que no siempre estamos dispuestos a realizar. El abanico de comportamientos de las ex parejas es amplio, pero abundan los que tan solo pensar en pasar algo de tiempo con su expareja resulta una pesadilla. Muchos padres incluso dejan de participar en actividades importantes para los niños por no pasar tiempo con la ex pareja. Naturalmente las relaciones minimizadas o inexistentes son un conflicto para todos, aunque afectan más negativamente a los hijos en su niñez y adolescencia, y a los padres en su vejez, donde recogemos lo sembrado para enfrentarnos a la soledad.

 

La pregunta sobre si es o no saludable para los padres  hacer  actividades juntos como familia, aunque estén separados, se debe contestar necesariamente reflexionando sobre otra cuestión, la de si son capaces de llevar a cabo actividades juntos sin tener conflictos entre sí.  En caso afirmativo, la interacción con los otros miembros de la familia será habitualmente positiva, aunque es conveniente tener en cuenta algunas precauciones:
  • Si existen actitudes de negación de la separación  es mejor evitar las actividades en pareja. En ocasiones desde la negación puede entenderse la predisposición del otro a la realización de actividades conjuntos como señal de oportunidad de reconciliación, creando unas falsas expectativas muy perjudiciales para todos.
  • Se han de evitar los rituales, como cumpleaños, irse de vacaciones, pasar juntos las navidades, que crean enormes expectativas falsas de reunificación familiar, además son rituales que complican mucho la posibilidad de rehacer la vida con otras personas. La realización de actividades con la expareja deben estar circunscritas a conseguir la mejor adaptación posible de los hijos a la nueva situación.
  • Los niños no tienen que ver necesariamente a papá y a mamá como amigos, sino como personas que se preocupan por ellos y que les quieren por encima de las demás circunstancias.
Pero cada caso es diferente, tiene sus propias dinámicas. No existe ninguna regla sobre qué tipo de relación es la más apropiada una vez que se ha producido una separación conyugal o de pareja. Lo único que se requiere como necesariamente común en todos los casos es que el adulto se comporte como adulto frente a los hijos, esta actitud enseña a los niños a establecer relaciones saludables con otras personas.
Blas Ramón Rodríguez http://blasrodriguezmedicinapsicologica.blogspot.com.es/2015/09/relacion-con-la-expareja-salud-para.html