Os dejo este fragmento que me encanta sobre el amor de Khalil Gibran .
Se lo dedico a una pareja muy especial que han descubierto el amor,un beso.
Del matrimonio, de El Profeta
" Nacisteis juntos y juntos permaneceréis para siempre.
Aunque las blancas alas de la muerte dispersen vuestros días.
Juntos estaréis en la memoria silenciosa de Dios.
Mas dejad que en vuestra unión crezcan los espacios.
Y dejad que los vientos del cielo dancen entre vosotros.
Amaos uno a otro, mas no hagáis del amor una prisión.
Mejor es que sea un mar que se mezca entre orillas de vuestra alma.
Llenaos mutuamente las copas, pero no bebáis sólo en una.
Compartid vuestro pan, mas no comáis de la misma hogaza.
Cantad y bailad juntos, alegraos, pero que cada uno de vosotros conserve la soledad para retirarse a ella a veces.
Hasta las cuerdas de un laúd están separadas, aunque vibren con la misma música.
Ofreced vuestro corazón, pero no para que se adueñen de él.
Porque sólo la mano de la Vida puede contener vuestros corazones.
Y permaneced juntos, más no demasiado juntos:
Porque los pilares sostienen el templo, pero están separados.
Y ni el roble ni el ciprés crecen el uno a la sombra del otro. "
sábado, 3 de octubre de 2015
Relación con la expareja: Salud para hijos y padres
Muchas personas, principalmente padres, se preguntan frecuentemente si es o no es saludable participar de actividades familiares con su ex pareja. Se trata de un tema recurrente que afecta y preocupa sobremanera a la gran mayoría de las parejas separadas. Cuando buscan opinión profesional lo primero que se les comenta es la importancia de que los padres se comuniquen entre ellos, naturalmente por la salud de los niños. De no ser por ellos, las relaciones entre personas que han decidido no compartir más sus vidas dependerán de las circunstancias en las que se haya puesto fin a la relación. Lo ideal, por tanto, sería que los miembros de la expareja desarrollaran una interacción activa, que se comunicaran abierta y sinceramente, esta actitud si se desarrolla de una manera libre y consentida, beneficiará a todas las personas que participan de ella. Existe evidencia de que los niños de padres separados tienen un mejor beneficio en su desarrollo si los papás se comunican, al menos, de una forma funcional positiva. Claro está que esta es una situación ideal que no se da todo lo a menudo que sería deseable y en algunos casos en los que se intenta sujeta a cierto grado de obligatoriedad suele resultar de poca ayuda. La flexibilidad es un factor necesario para una buena relación entre los miembros de una antigua pareja que no siempre estamos dispuestos a realizar. El abanico de comportamientos de las ex parejas es amplio, pero abundan los que tan solo pensar en pasar algo de tiempo con su expareja resulta una pesadilla. Muchos padres incluso dejan de participar en actividades importantes para los niños por no pasar tiempo con la ex pareja. Naturalmente las relaciones minimizadas o inexistentes son un conflicto para todos, aunque afectan más negativamente a los hijos en su niñez y adolescencia, y a los padres en su vejez, donde recogemos lo sembrado para enfrentarnos a la soledad.
La pregunta sobre si es o no saludable para los padres hacer actividades juntos como familia, aunque estén separados, se debe contestar necesariamente reflexionando sobre otra cuestión, la de si son capaces de llevar a cabo actividades juntos sin tener conflictos entre sí. En caso afirmativo, la interacción con los otros miembros de la familia será habitualmente positiva, aunque es conveniente tener en cuenta algunas precauciones:
- Si existen actitudes de negación de la separación es mejor evitar las actividades en pareja. En ocasiones desde la negación puede entenderse la predisposición del otro a la realización de actividades conjuntos como señal de oportunidad de reconciliación, creando unas falsas expectativas muy perjudiciales para todos.
- Se han de evitar los rituales, como cumpleaños, irse de vacaciones, pasar juntos las navidades, que crean enormes expectativas falsas de reunificación familiar, además son rituales que complican mucho la posibilidad de rehacer la vida con otras personas. La realización de actividades con la expareja deben estar circunscritas a conseguir la mejor adaptación posible de los hijos a la nueva situación.
- Los niños no tienen que ver necesariamente a papá y a mamá como amigos, sino como personas que se preocupan por ellos y que les quieren por encima de las demás circunstancias.
Pero cada caso es diferente, tiene sus propias dinámicas. No existe ninguna regla sobre qué tipo de relación es la más apropiada una vez que se ha producido una separación conyugal o de pareja. Lo único que se requiere como necesariamente común en todos los casos es que el adulto se comporte como adulto frente a los hijos, esta actitud enseña a los niños a establecer relaciones saludables con otras personas.
Blas Ramón Rodríguez http://blasrodriguezmedicinapsicologica.blogspot.com.es/2015/09/relacion-con-la-expareja-salud-para.html
domingo, 27 de septiembre de 2015
Autoestima y relaciones interpersonales
A pesar de que todos nos relacionamos y comunicamos diariamente, no siempre nos paramos a pensar acerca de la importancia de ello ni de los problemas que se pueden presentar al respecto. Todos establecemos numerosas relaciones a lo largo de nuestra vida como las que se dan con nuestros padres, nuestros hijos, amistades o compañeros de trabajo y estudio. A través de las mismas, intercambiamos formas de ver la vida y compartimos necesidades, intereses y afectos. Es decir, establecemos relaciones interpersonales.
Las relaciones interpersonales son una oportunidad para acercarnos a otras experiencias y valores y para ampliar nuestros conocimientos. A pesar de ello, cada día nos relacionamos con numerosas personas y, es bien sabido, que “cada persona es un mundo”, es decir, que tiene sus propias experiencias, sentimientos, valores, conocimientos y formas de ver la vida.
Aún así, cuando nos relacionamos con los demás esperamos reciprocidad, deseamos dar pero también recibir, escuchar y ser escuchados, comprender y ser comprendidos. Y en esa relación de reciprocidad, si nos miramos honestamente, veremos ciertas actitudes y comportamientos – en nosotros mismos- que nos disgustan como sentir rencor, enfado, envidia e, incluso, ser agresivos y/o irrespetuosos con el otro miembro de esta relación reciproca.
Si conseguimos aceptarnos y reconocernos en estas actitudes negativas, ello posibilitará que las podamos superar y, de esta manera, mejorar la relación con los otros, aceptando sus cualidades y defectos, dando así pie a que surja la confianza entre nosotros mismos y los demás.
A pesar de ello, existen personas que piensan que si se relacionan con gritos y golpes, lograrán que ser vistos con admiración y autoridad. ¡Esto es un gran error!, si nos queremos y respetamos a nosotros mismos no podemos permitir relaciones basadas en la violencia contra los demás. La autoestima se basa en las creencias que son una parte fundamental de la vida de cada uno.
De este modo, nuestros pensamientos son órdenes que serán obedecidas y reflejadas como experiencias en nuestra vida. Así, volviendo al inicio, son ejemplo de creencias –distorsionadas, obviamente – “¡no me quiero!”,”¡ no sirvo para nada!:“nadie me quiere”, “todos me hacen daño”… por poner algunos ejemplos.
Autoestima y autoconcepto
La autoestima es la valoración que realizamos de nuestro ser, de quién soy, del conjunto de rasgos corporales, mentales y espirituales de nuestra personalidad. La autoestima es el grado de satisfacción personal de la persona consigo mismo, con la eficacia de su propio funcionamiento y la actitud evaluativa de aprobación que siente hacia si misma. El autoconcepto es el concepto – positivo o negativo- que cada uno tenemos acerca de nosotros mismos. Y, como vemos, la delimitación conceptual del término “autoestima” no es muy clara. El origen del autoconcepto se sitúa en el nacimiento de la persona pero va evolucionando – tanto cuantitativa como cualitativamente – de manera que puede enriquecerse o disminuir y modificarse a lo largo de la vida de dicha persona. Por tanto, el autoconcepto se desarrollará – positiva o negativamente – según las percepciones de las características, atributos, cualidades, defectos, capacidades y límites propios y en comparación con los demás.
Dimensiones del autoconcepto
Podemos decir que el autoconcepto está formado por diversas dimensiones o elementos y ello es importante porque, a su vez, la autoestima está formada por diversas dimensiones del autoconcepto. Así, el autoconcepto está formado por:
1) Conocimiento de sí mismo(a): Se trata de la posibilidad de describirse de la manera más real y objetiva posible, en los aspectos esenciales de su ser: gustos, preferencias, habilidades, debilidades, fortalezas, prejuicios, valores. Se relaciona directamente con la noción de la forma de ser y de reaccionar de cada uno. Es un sentimiento interior que permite reconocerse y conocer la propia vida.
2) Autocontrol: Saber manejar los propios sentimientos, permaneciendo serenos y tranquilos, para afrontarlos y para recuperarse rápidamente de los impactos producidos por las emociones negativas.
3) Autonomía: Capacidad para tomar decisiones de forma independiente, resolver los propios problemas sin buscar a otros para que lo hagan y manejar la presión que ejerce el entorno al tomar decisiones. Si, finalmente, el auto-concepto es positivo, ello favorece el desarrollo de las capacidades potenciales y motiva a la autorrealización.
Dimensiones de la autoestima
La delimitación conceptual de la autoestima y del autoconcepto no es clara, hasta el punto, que ambos conceptos se usan, indistintamente, para referirse al conocimiento que la persona tiene acerca de si misma.
Por ello, podemos decir que la autoestima está formada por cinco dimensiones o autoconceptos distintos:
1) Académico/laboral: Percepción que la persona tiene sobre la calidad de desempeño de su rol, ya sea como estudiante o trabajador. Correlaciona positivamente con el ajuste psicosocial, el rendimiento académico/laboral, la calidad de ejecución del trabajo, la aceptación y estima de los compañeros, el liderazgo y la responsabilidad, mientras que correlaciona negativamente con el absentismo académico/laboral y el conflicto.
2) Social: Percepción del sujeto de su desempeño en las relaciones. Esta dimensión viene definida por dos ejes: la red social de la persona y su facilidad o dificultad para mantenerla y ampliarla así como algunas cualidades importantes en las relaciones interpersonales como, por ejemplo, ser amigable y alegre. Dicha dimensión correlaciona positivamente con el bienestar psicosocial, la estima de profesores y jefes, la conducta pro social, los valores universalistas y, a su vez, correlaciona negativamente con los comportamientos disruptivos, la agresividad y la sintomatología depresiva.
3) Emocional: Percepción del sujeto de su estado emocional y sus respuestas a situaciones específicas, con cierto grado de compromiso e implicación en su vida cotidiana. Tiene dos fuentes: la percepción general de su estado emocional, por ejemplo, “estoy nervioso/a”, “me asusto fácilmente”… y, por otra parte, esa misma percepción referida a situaciones concretas como “ me pongo nervioso/a cuando me preguntan” , especialmente, si la otra persona es una figura de referencia o de autoridad Correlaciona positivamente con las habilidades sociales, el autocontrol, el sentimiento de bienestar y la aceptación de los iguales. En cambio, correlaciona negativamente con la sintomatología depresiva, la ansiedad, con el consumo de alcohol y tabaco y la escasa integración en el aula o en el trabajo.
4) Familiar: Percepción de la persona acerca de su implicación, participación e integración en el medio familiar. También, se articula en torno a dos ejes; el primero, se refiere, específicamente, a los padres en referencia a dos aspectos tan importantes de las relaciones familiares como son, la confianza y el afecto. El segundo, se refiere al hogar en torno a cuatro variables; dos de ellas, formuladas positivamente, “me siento feliz y mi familia me ayudaría”, aluden al sentimiento de felicidad y de apoyo, mientras que las otras dos, formuladas negativamente, ”mi familia está decepcionada y soy muy criticado/a”, hacen referencia al sentimiento de no estar implicado y de no ser aceptado por los otros miembros de la familia Correlaciona positivamente con el sentimiento de bienestar, la integración escolar y laboral, el ajuste psicosocial, la conducta prosocial, la percepción de salud física y mental. Y, correlaciona negativamente con la sintomatología depresiva, la ansiedad y el consumo de drogas.
5) Físico-. Percepción del individuo acerca de su aspecto físico y condición física.
Gira en torno a dos ejes complementarios: la práctica deportiva, en su vertiente social, física y de habilidad “soy bueno jugando al tenis”, mientras que el segundo eje hace referencia a elementos del aspecto físico como son, la atracción, el gustarse o el considerarse elegante.0
Correlaciona positivamente con la percepción de salud, el autocontrol, la percepción de bienestar, el rendimiento deportivo, la motivación de logro y la integración social y escolar. Sin embargo, correlaciona negativamente con el desajuste escolar, la ansiedad y la presencia de problemas con los iguales, aunque en menor grado.
¿Cómo se adquiere una mala autoestima?
En contra de lo que pueda parecer, nadie adquiere una buena autoestima a fuerza de que le digan que es “maravilloso” o “lo bien que lo hace todo”.
Y, aunque pueda parecer chocante, la disciplina y el autocontrol también sirven para la construcción de una buena autoestima. Existen una serie de elementos perturbadores de la construcción de una buena autoestima, entre los cuales, cabe citar:
- la sobreprotección de los padres, abuelos y hermanos
- las palabras que hieren
- el “dejar hacer” con decisiones que nos pertenecían
- las críticas constantes
- el desánimo y abandono ante las dificultades
- las expectativas – demasiado o poco – elevadas
- la inconstancia en la disciplina
- el abuso físico
- el fracaso escolar
Estrategias para conseguir una buena autoestima
La autoestima se puede mejorar a lo largo de nuestra vida, al tomar conciencia de nosotros mismos y decidir cambiar el modelo de pensamiento y conducta aprendida Cambiar este modelo supone:
- Vivir de forma consciente.
- Ser honesto y fiel a mis principios.
- Vivir en el presente y adaptarme a mi realidad, sea cual sea.
- Pensar con calma lo que debo hacer.
- Enfrentarme a mí mismo con todos mis miedos.
- Opinar de forma independiente, con la verdad por delante.
- Examinar mis errores e intentar corregirlos.
- Mostrar una actitud positiva y activa.
- No hacer caso de las críticas destructivas dirigidas a tu persona ; niégate a sentirte mal para que otros se sientan mejor.
- Acostúmbrate a sentirte feliz.
- Deberás realizar cambios en tu comportamiento para encontrar un ambiente agradable en el que te puedas desarrollar, plenamente, como persona.
- Practica, con naturalidad, las relaciones interpersonales porque ello aumentará tu autoestima.
¿Cuáles son las características de las personas con autoestima elevada?
- Acepta su sexo y se relaciona con el sexo opuesto de forma sincera y duradera.
- Hace su trabajo con satisfacción, lo hace bien y aprende a mejorar.
- Se gusta a sí mismo y gusta a los demás.
- Tiene confianza en sí mismo y en los demás.
- Toma sus propias decisiones y goza con el éxito.
- Se percibe como único y diferente y percibe a los demás de la misma forma.
- Conoce, respeta y expresa sus sentimientos y permite que lo hagan los demás.
Cualquiera de nosotros debe tener presente diversos puntos:
- Todos tenemos cualidades y defectos.
- Todos podemos reconocer nuestros defectos y cualidades.
- Todos tenemos algo bueno de lo cual siempre podemos estar orgullosos.
- La forma de sentirse influye mucho en lo que se hace con la vida propia.
- Si una persona está bien con uno mismo se puede actuar mejor y lograr estar bien con los demás.
Todos somos importantes
Abraham Maslow dice: “Sólo se podrá respetar a los demás cuando se respeta uno a sí mismo; sólo podremos dar cuándo nos hemos dado a nosotros mismos; sólo podremos amar cuando nos amemos a nosotros mismos”.
“El hombre tiene la capacidad para elegir la actitud personal ante cualquier reto, o un conjunto de circunstancias y así decidir su propio camino. Lo que el hombre llega a ser lo tiene que ser por sí mismo. Se ha llamado a la autoestima la clave del éxito personal, porque ese “sí mismo”, a veces está oculto y sumergido en la inconsciencia o en la ignorancia”.
Maria Dolors Mas
martes, 8 de septiembre de 2015
Cómo afecta a los niños el divorcio
En España cada cuatro minutos se rompe un matrimonio, una cifra realmente alarmante, sobre todo si tenemos en cuenta que el 40% de las parejas termina su relación de manera conflictiva ya que no logran llegar a un acuerdo. Cuando existen niños de por medio, la situación es aún más preocupante ya que los pequeños pueden sufrir mucho con la separación de sus padres.Siete consejos prácticos para proteger al niño ante el divorcio
- Explícale de manera clara qué está sucediendo. Los niños, sobre todo cuando son pequeños, pueden tener algunas dificultades para comprender qué significa divorciarse. Por eso es importante que le expliques de manera sencilla y concreta qué pasará. Lo ideal es que ambos padres estén presentes y que se focalicen en hacerle comprender los cambios prácticos que conllevará el divorcio.
- Dile que sus padres le quieren incondicionalmente. El niño comprende el divorcio a través de la imagen del mundo que se ha formado por lo que a veces es normal que tema que sus padres dejen de amarle. Por eso es importantísimo que le quede claro que el progenitor que se va de casa no le está abandonando y continuará queriéndole.
- No dejes que se culpabilice. Aunque nunca le hayas dicho al niño que la culpa del divorcio es suya, a veces los pequeños creen que sus padres se separaron por algo que él hizo. Recuérdale que él/ella no es responsable del divorcio.
- Responde a todas sus preguntas con seguridad. Quizás cuando le des la noticia del divorcio el niño necesitará algún tiempo para procesarla pero apenas lo haga comenzará a hacerte preguntas. La clave está en responderlas con seguridad y centrarse siempre en los detalles prácticos. En esos momentos de incertidumbre es fundamental que le transmitas confianza al pequeño, este debe saber que todo está bajo control.
- No dejes que sus fantasías de reconciliación se desboquen. Casi todos los niños fantasean con la posibilidad de que sus padres se reconcilien y vuelvan a vivir juntos. En ese caso, no debes alterarte ni gritarle, simplemente le debes explicar que eso no va a suceder porque vosotros ya habéis tomado una decisión.
- No le obligues a tomar partido. Algunos padres hablan mal de su ex pareja, a veces lo hacen delante del niño sin darse cuenta pero en otras ocasiones incluso le obligan a ponerse de uno u otro bando, como si se tratase de una guerra. Esta petición es muy injusta y perjudica al niño, que necesita poder confiar en ambos padres.
- Mantén las rutinas. El divorcio de por sí ya implica muchos cambios para el niño por lo que es importante que sigas un horario regular y mantengas todas las rutinas posibles. Eso le ayudará a sentirse tranquilo y confiado porque sentirá que aún tiene cierto grado de control sobre su entorno.
¿Cuándo acudir al psicólogo?
Es normal que ante un divorcio el niño cambie algunas pautas de su comportamiento. Puede suceder que experimente regresiones; es decir, que pierda algunas habilidades que ya había alcanzado por lo que puede volver a mojar la cama o coger al chupete. En ocasiones también podrás notar que se siente triste o enfadado. Son reacciones perfectamente normales, pero si notas que se extienden durante varias semanas o que se muestra agresivo o disminuye su rendimiento escolar, sería recomendable consultar a un psicólogo. Buscar ayuda de la mano de un profesional siempre es útil, sobre todo para enfrentar un proceso tan difícil como el divorcio. No tienes por qué emprender ese camino tú solo/a.Referencia:
(2013, Abril) El 40% de las rupturas matrimoniales fueron conflictivas. En: ABC.lunes, 3 de agosto de 2015
La culpa.¿Por qué me siento culpable?
Psicología de la culpa ¿Por qué me siento culpable? Jose Manuel Garrido
Resumen: El sentimiento de culpa es una emoción negativa que puede sernos muy útil, pero también profundamente incapacitante.
La mayoría de nosotros ha sido en algún momento de su vida condicionado para sentirse culpable.
Esta culpa proviene generalmente de la familia, los amigos, la sociedad y/o la religión que, consciente o inconscientemente, nos enseña a sentirnos culpables por pensar o actuar de una manera determinada.
De niños nos recuerdan constantemente nuestro mal comportamiento, y cuando hacemos algo mal, nuestros padres o maestros se apresuran a transmitirnos lo decepcionados que están con nosotros. El objetivo de esta culpa impuesta desde el exterior no es otro que cambiar tu comportamiento haciendo que te sientas mal por lo que hiciste.
Una vez que nos han hecho sentir lo suficientemente culpables, padres, maestros y educadores nos enseñan a escapar de la culpa para de ese modo recuperar su aprobación.
La culpa se convierte así en una herramienta extremadamente poderosa para manipular el comportamiento, estando fuertemente relacionada con la necesidad de aprobación externa.
¿Por qué aparece la culpa?
La razón principal por la que la culpabilidad se instala en nosotros se reduce a menudo a los condicionamientos simples que recibimos de pequeños.
Por lo general se nos enseña a buscar la aprobación de nuestros padres. Cuando hacemos algo “bueno” nuestros padres nos premian con alabanzas y recibimos su aceptación, cuando hacemos algo “malo” esta alabanza desaparece y se reemplaza por desaprobación.
Dado que prácticamente todos los niños desean fuertemente recibir amor y aceptación por parte de sus padres, la necesidad de aprobación de los padres es algo que los niños se esforzarán por conseguir de manera constante.
El resultado es que con el tiempo nos condicionamos fuertemente a buscar la aprobación de los demás por las cosas que decimos y hacemos. Esto nos lleva a la falsa convicción de que tenemos que hacer y decir lo que los demás esperan de nosotros a fin de recibir su aprobación.
La necesidad de aprobación externa
Cuando hacemos o decimos algo que otros consideran como inaceptable se activa en nosotros esa necesidad profundamente arraigada de aprobación externa que nos enseñaron desde niños.
Aunque la persona que desaprueba nuestras acciones no es ya nuestro padre o nuestro maestro, el simple hecho de recibir la desaprobación desencadena automáticamente un deseo de ganar de nuevo la aprobación perdida.
Como consecuencia, y con el fin de evitar la desaprobación, la mayoría de nosotros (a través de nuestro condicionamiento prematuro) se alineará con todo lo que es popular, común o deseable.
Normalmente intentaremos no decepcionar a aquellas personas que consideramos relevantes en nuestra vida. Por lo general, estos serán la familia, amigos cercanos, compañeros de trabajo, y en general los grupos que se denominan comúnmente como “grupos de referencia”.
Con el fin de ser aceptados por ellos, terminamos haciendo las cosas que sabemos que van a aceptar y aprobar. De este modo pretendemos reducir el riesgo de desaprobación social.
El sentimiento de desaprobación
La culpa puede por tanto definirse como esa incómoda sensación que se experimenta cuando se hace algo que sabemos dará lugar a la desaprobación de los que nos importan.
Es un subproducto de nuestras acciones en conflicto, ya sea con un código interno o con la moral impuesta externamente. El resultado de este conflicto se traduce en sentimientos de culpa.
Así es como la culpa puede llegar a ser un medio muy eficaz de influir en el comportamiento de alguien, ya que activa nuestra necesidad infantil de ser aprobado por los demás, sirviendo al mismo tiempo como el motivador que anima a que cambiemos nuestro comportamiento mediante la activación de otra tendencia muy humana: el deseo de evitar el dolor y como consecuencia experimentar placer.
La aceptación de los demás nos evita el dolor que nos causa la culpa.
La culpabilidad y la preocupación
Las cosas que haces y la forma en que vives tu vida, en términos generales puede dividirse en dos categorías: “lo bueno” y “lo malo”. Cuando haces cosas buenas recibes la aprobación de los demás y cuando haces cosas malas recibes la desaprobación.
Por lo tanto, la culpa tiende a aparecer como resultado de hacer “cosas malas” o no hacer “cosas buenas”.
Para agravar la influencia que la culpa ejerce sobre nosotros, esta se asocia a menudo con la preocupación que dedicamos a los demás o a nuestras propias acciones.
La mayoría de nosotros considera que no sentirse culpable por una supuesta “mala acción” significa que la acción misma o sus consecuencias no nos importan, lo que consecuentemente nos convierte en malas personas.
Por supuesto, la implicación subyacente detrás de esta lógica es que para llegar a ser una “buena persona” hay que demostrar cierta preocupación por los demás hasta el punto de alinearse con lo que ellos consideran bueno o malo, o lo que es lo mismo, hay que ajustarse a las necesidades y deseos de los que te rodean.
Sin embargo, la realidad es que no sentirse culpable por algo no significa necesariamente no preocuparse por ello, simplemente supone vivir la vida según tu propio código moral (lo que tu crees que es bueno y correcto) en lugar de por un código moral impuesto desde el exterior (lo que la sociedad, los amigos y la familia creen que es bueno y correcto).
Superar con éxito la culpa por lo tanto, comienza por defender tus creencias, deseos y necesidades, sin ser influenciado por lo que piensan, desean o necesitan los demás. De otro modo siempre serás vulnerable a la culpa impuesta externamente por las convenciones o las personas que te rodean.
Evidencias sobre la culpa
A lo largo de los años son muchos los estudios que han extraído conclusiones relevantes sobre la culpabilidad, su desarrollo como emoción básica en el ser humano y las consecuencias de ésta sobre la conducta:
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¿Qué son los celos y por qué suceden?
En numerosas ocasiones nos encontramos parejas en nuestra consulta que acuden a resolver un problema de celos, o a uno de los dos miembros de la pareja que acude para intentar no perder su relación a causa de ellos. Los celos son una respuesta emocional ante la posibilidad, real o imaginada, de perder un refuerzo que estaba a nuestra disposición (cariño de la pareja) y pasa a ser disfrutado por otra persona. Generan ansiedad y en algunos casos ira y tristeza.
No es papel del psicólogo dilucidar si los celos son justificados o no para ayudar a nuestros pacientes, en caso de existir motivos según el punto de vista de la persona lo más indicado es ayudar a tomar una decisión con respecto a la pareja desde la calma, y no propiciada por esas emociones negativas que desencadenan los celos.
Seguramente nos suena a todos la relación existente entre los celos y la propia inseguridad o baja autoestima, pues cierto es que las personas más independientes emocionalmente, que son capaces de buscarse sus propios refuerzos y con mayor confianza en sí mismas tienen menos posibilidades de padecer celos ya que tienen recursos personales que les protegen de ellos. Por el contrario, aquellas personas que “necesitan” de los otros, y más en concreto de la pareja, para obtener sus fuentes de refuerzo y satisfacción terminan por depender de la pareja para cubrir sus necesidades, tales como afecto, apoyo, compañía, cuidados, vivienda, economía, etc.
Las personas inseguras y con baja autoestima normalmente se sienten incómodas en sus relaciones de pareja porque tienden a verse inferiores, al tener una mala imagen de sí mismos y en estos casos existe el temor a ser dejados por alguien mejor, sumando así a las emociones negativas propias de los celos, un miedo al rechazo o al abandono.
Otro de los peligros que contribuyen a que se desencadenen los celos es dedicar un tiempo “excesivo” a la pareja, es decir, no tener otros espacios bien definidos en los que se compartan cosas con otros, por ejemplo ocio con amigos, familia, trabajo, etc., aparte de la pareja. En estos casos cuando uno se habitúa a hacer todo con la pareja, suele no tolerar que ésta quiera dedicar tiempo a otras cosas u otras personas, tomando esto como un rechazo o la sospecha de que exista alguien más, que ya se ha cansado de estar con él o ella, etc.
Quien padece de celos entra en una espiral donde aparecen pensamientos erróneos con respecto a lo que está ocurriendo, normalmente obsesivos, y comportamientos encaminados a “comprobar” aquello que está pensando o sospechando. Cuanto más comprobamos más celos tenemos y más ganas de seguir comprobando.
El tratamiento de los celos
El tratamiento psicológico de los celos podríamos dividirlo en dos partes que se complementan. Por un lado, habría que trabajar la autoestima y las carencias que la persona pueda presentar a fin de incrementar su independencia emocional y la capacidad de buscar fuentes de refuerzo individuales. Eliminar también los pensamientos erróneos que se dan en quien padece celos, del tipo: “hoy no me ha llamado a la hora de comer, eso es que ya no me quiere”, “te has arreglado mucho, seguro que hay otro/a”.
Y por otro lado, hemos de explicar bien a la persona que esas emociones negativas que generan los celos tienen un nivel máximo de intensidad a partir del cual vuelven a bajar a niveles normales, es decir, si se aguanta esa emoción acabará bajando o incluso desapareciendo. Y es fundamental que dejen de dar las respuestas de comprobación que mantienen el problema, de modo que se expogan a la duda aprendiendo así a convivir con ella de manera óptima y adecuada.
Artículo de Marta Bermejo Victoriano
miércoles, 15 de julio de 2015
VACACIONES EN PAREJA
VACACIONES DE VERANO…Y PROBLEMAS DE PAREJA
Para la gran mayoría de las parejas, las vacaciones, suponen un tiempo de desconexión con la rutina diaria, de diversión, de descanso, de disfrutar de un tiempo de calidad el uno con el otro (y también con los hijos, si se tienen). Sin embargo, para una pareja que atraviesa por problemas, el periodo de vacaciones se puede convertir en días de tensiones y desencuentros.
Y es que, después de muchos meses en los que las parejas casi no han tenido tiempo de convivir (a causa de las obligaciones del trabajo, domésticas, los niños, etc.) en las parejas que atraviesan por dificultades, sus problemas se encuentran latentes, “congelados”, por falta de tiempo para resolverlos, y es durante el periodo de vacaciones donde ya no existen excusas, (ya que deberán convivir todo el tiempo juntos), y deberán “hacer frente” a esos problemas.
Esto provoca que al final del verano se produzcan numerosas rupturas de parejas.
¿QUÉ SE PUEDE HACER PARA EVITAR CONFLICTOS DE PAREJA DURANTE LAS VACACIONES?
1. Resuelve con tu pareja los problemas “latentes” antes de que llegue el periodo de vacaciones: busca tiempo para resolver los problemas, antes de que sea demasiado tarde. Dialoga.
2. Daros un espacio y un tiempo para cada uno en vacaciones: es decir, no es preciso estar a todas horas juntos.
3. No idealices las vacaciones: las vacaciones no solucionan nada. Los problemas se solucionan dialogando. Se debe ajustar las expectativas a la realidad.
4. Se tolerante y comprensivo: hacia la pareja. Así como ser un poco más flexibles durante ese tiempo de vacaciones.
5. Aplica un poco de humor a tu vida: Ten sentido del humor, desdramatiza las posibles incidencias que puedan ocurrir.
6. Dejar de “wasapear” las vacaciones: evita el uso compulsivo de la tecnología (como el móvil o las tabletas) y vive las vacaciones en el “aquí y ahora”.
“Al matrimonio: compartid vuestro pan, más no comáis de la misma hogaza. Cantad y bailad juntos, pero que cada uno de vosotros conserve la soledad para retirarse a ella a veces. Permaneced juntos, más no demasiado juntos…porque los pilares sostienen el templo, pero están separados”.
(Gibrán Jalil Gibrán)
https://www.facebook.com/donpsico.es/photos/a.471161076308122.1073741828.456629134427983/866580526766173/?type=1&theater
Para la gran mayoría de las parejas, las vacaciones, suponen un tiempo de desconexión con la rutina diaria, de diversión, de descanso, de disfrutar de un tiempo de calidad el uno con el otro (y también con los hijos, si se tienen). Sin embargo, para una pareja que atraviesa por problemas, el periodo de vacaciones se puede convertir en días de tensiones y desencuentros.
Y es que, después de muchos meses en los que las parejas casi no han tenido tiempo de convivir (a causa de las obligaciones del trabajo, domésticas, los niños, etc.) en las parejas que atraviesan por dificultades, sus problemas se encuentran latentes, “congelados”, por falta de tiempo para resolverlos, y es durante el periodo de vacaciones donde ya no existen excusas, (ya que deberán convivir todo el tiempo juntos), y deberán “hacer frente” a esos problemas.
Esto provoca que al final del verano se produzcan numerosas rupturas de parejas.
¿QUÉ SE PUEDE HACER PARA EVITAR CONFLICTOS DE PAREJA DURANTE LAS VACACIONES?
1. Resuelve con tu pareja los problemas “latentes” antes de que llegue el periodo de vacaciones: busca tiempo para resolver los problemas, antes de que sea demasiado tarde. Dialoga.
2. Daros un espacio y un tiempo para cada uno en vacaciones: es decir, no es preciso estar a todas horas juntos.
3. No idealices las vacaciones: las vacaciones no solucionan nada. Los problemas se solucionan dialogando. Se debe ajustar las expectativas a la realidad.
4. Se tolerante y comprensivo: hacia la pareja. Así como ser un poco más flexibles durante ese tiempo de vacaciones.
5. Aplica un poco de humor a tu vida: Ten sentido del humor, desdramatiza las posibles incidencias que puedan ocurrir.
6. Dejar de “wasapear” las vacaciones: evita el uso compulsivo de la tecnología (como el móvil o las tabletas) y vive las vacaciones en el “aquí y ahora”.
“Al matrimonio: compartid vuestro pan, más no comáis de la misma hogaza. Cantad y bailad juntos, pero que cada uno de vosotros conserve la soledad para retirarse a ella a veces. Permaneced juntos, más no demasiado juntos…porque los pilares sostienen el templo, pero están separados”.
(Gibrán Jalil Gibrán)
https://www.facebook.com/donpsico.es/photos/a.471161076308122.1073741828.456629134427983/866580526766173/?type=1&theater
lunes, 15 de junio de 2015
El estrés y la comida
Estrés, comida y emociones, una combinación peligrosa
Mientras que cada dia aparecen nuevas investigaciones sobre nutrición, y los libros sobre dietas bajas en carbohidratos están arriba en las listas de más vendidos, muchas personas siguen luchando para manterner una dieta saludable y mantenerse en forma. Esto se debe a que, aunque sabemos lo que se supone que debemos comer, hay otros factores que influyen en la cantidad y el tipo de alimentos que consumimos. Uno de estos factores es el estrés, que se vincula directamente a un aumento de la alimentación emocional.
El comer emocional tiene muchas causas. Las siguientes son algunas de las razones principales por las que comemos sin hambre:
Los antojos de cortisol
El estrés puede provocar aumento de los niveles de cortisol, conocido como la “hormona del estrés“. El cortisol tiene una función beneficiosa en el cuerpo, pero los niveles excesivos de cortisol provocados por el estrés crónico pueden causar una serie de problemas en el organismo. Entre otras cosas, los niveles elevados de cortisol pueden crear antojos de alimentos dulces y salados. Este mecanismo que pudo ser evolutivamente útil para el ser humano, se ha convertido en la actualidad en una de las principales razones del exceso de peso en la sociedad occidental.
El comer Social
A menudo las personas que están bajo los efectos del estrés buscarán apoyo social, lo cual es una gran manera de aliviar el estrés. Por desgracia para la dieta, cuando la gente se reúne, suele ser para una buena y a menudo copiosa comida. Las formas sociales de comer emocional pueden hacer que te sientas mejor en el corto plazo, pero seguro que lo lamentarás más tarde.
La energía del nerviosismo
Cuando estamos estresados o ansiosos, muy a menudo nos convertimos en “oralmente inquietos“. A veces esto lleva a mordernos las uñas o rechinar los dientes, y otras veces nos conduce a comer sin hambre. Es un efecto típico del nerviosismo o el aburrimiento.
Los hábitos de la infancia
Muchos de nosotros tenemos reconfortantes recuerdos de la infancia que giran alrededor de la comida. Ya sea que tus padres te recompensaran con dulces, arreglaran sus meteduras de pata con un helado, o hicieran tu comida favorita para celebrar tus éxitos, probablemente estarías en minoría si durante tu infancia no has llegado a desarrollar alguna asociación de base emocional a los alimentos.
Cuando llega el estrés, pocas cosas pueden ser tan poderosamente reconfortante como tu comida favorita. Debido a que muchas personas no llegan a desarrollar estrategias más efectivas, este tipo de comer emocional es muy común: la gente come para celebrar, come para sentirse mejor, come incluso para lidiar con el estrés de tener sobrepeso.
Calmar las emociones
Otra de las razones emocionales por las que muchas personas comen es tranquilizar emociones desagradables. Las personas que se sienten incómodas con la confrontación pueden lidiar con las frustraciones de su matrimonio con un pedazo de tarta, por ejemplo, en lugar de con una comunicación abierta. Los alimentos pueden convertirse en el foco de la ira, el resentimiento, el miedo, la ansiedad, y una multitud de otras emociones que preferimos no sentir.
Si bien hay muchas razones para el comer emocional, y es un accesorio común en nuestra sociedad, no es necesariamente bueno para nosotros. Si eres un comedor emocional, es importante que seas consciente de ello, estar atento a los factores desencadenantes, y desarrollar algunas técnicas de manejo del estrés y habilidades de afrontamiento eficaces para que tu cuerpo se mantenga saludable, en lugar de sentirse fuera de control.
domingo, 14 de junio de 2015
El lado bueno de las cosas.
Es de bien nacidos ser agradecidos,

Nuestra mente es bombardeada con millones de bits de información por segundo, razón por la cual tiene que filtrar todo lo que no está buscando activamente.
El problema radica en que, como regla general, nuestra mente tiende a ver lo que está mal y las carencias. Esto se debe a que, a fin de evitar el peligro y asegurar nuestra supervivencia, buscamos lo que está fuera de lo esperado o puede representar un peligro.
Sin embargo, si nos dejamos llevar por estos pensamientos negativos, ellos pueden comenzar a dominar nuestra mente y a afectar a nuestras expectativas. Empezamos a esperar situaciones negativas y a crear lo negativo en nuestra vida. El resultado final: una vida de experiencias y resultados decepcionantes y frustrantes.
Sin embargo, podemos detener la tendencia negativa natural de nuestra mente mediante la reorientación hacia la abundancia y lo que es positivamente posible, centrándonos en aquello de lo que estamos agradecidos.
Con este cambio de visión, casi al instante tu vida puede cambiar su trayectoria.Tu mundo puede revolucionarse y todo lo que puedes crear en él.
De esta forma nos vamos a sentir mucho mejor, siendo agradecidos, incluso cuando las cosas no van del todo bien y cuando surgen conflictos o problemas.
Aprender a ser agradecido para disfrutar más
¿Qué visión tienes acerca de tu propia vida? ¿Eres capaz de valorar aquellas cosas positivas que tienes? ¿En qué aspectos te concentras al ver tu propia existencia? Los puntos a continuación pueden estimular tu reflexión y ayudarte a cambiar la perspectiva que hasta ahora tienes:
Abre los ojos al mundo.Tenemos que salir de nuestro “universo cerrado”, mirar hacia el exterior, a los demás y darnos cuenta de todas las cosas que tenemos y agradecer por ello. Lamentablemente, hay muchas personas en peor situación que tú, hazte consciente de ello y fíjate. Seguro que después vas a estar mucho más agradecido de la situación en la que te encuentras, de la que muchas veces quizás te quejes.
Date cuenta de todas las cosas malas que no te suceden. A veces ocurre un pequeño percance que podría haber sido mucho peor. Es importante darse cuenta de ello y estar agradecido de que el problema no haya sido mayor.
Presta atención a las cosas buenas que sí te ocurren. Muchas veces vivimos la vida sin prestar atención a las pequeñas buenas cosas que nos suceden a diario porque las cosas más “espectaculares” son más evidentes y llaman más la atención. Sin embargo, si piensas un poco verás la cantidad de cosas positivas que hay en tu vida. Es fundamental re-educarnos para aprender a pensar en positivo y ver todo lo bueno que vivimos cada día.
Aprende a ser agradecido practicándolo. Todo puede ser aprendido y la capacidad de experimentar el agradecimiento es una parte de tu carácter que siempre puede mejorarse si lo practicas. Existen formas de hacerlo, como por ejemplo escribir cada día en un “Diario de Gratitud”, tal como recomienda Martin Seligman. ¿Sabes que la eficacia de la gratitud en la vida de las personas está comprobada científicamente?
Rodéate de personas con una actitud positiva y agradecida. Las actitudes negativas y pesimistas se contagian rápidamente, por eso es importante que aquellos que nos acompañen en la vida tengan una visión optimista. También podemos nosotros mismos ayudar a otros a ver todo lo bueno que tienen en sus vidas.
Decide no ser la víctima. En momentos difíciles, o cuando pierdes a alguien, es muy importante ser agradecido con lo que todavía tienes y por las oportunidades que aún se te presentan. Se trata de no enfocarse solo en lo que consideramos malo y buscar lo positivo de cada situación. Porque siempre hay algo favorable, aunque en un principio nos cueste descubrirlo.
Ser agradecido es una cualidad que todos admiramos en el carácter de los demás, ¿verdad? Para ello no hay razones, ni excusas. Tampoco hay edades, nunca eres demasiado viejo como para intentar ser positivo y valorar todo lo maravilloso que tienes.
Inténtalo. Verás que puedes empezar poco a poco a sentirte agradecido por las pequeñas cosas que te ocurren.
La Gratitud
La gratitud puede enriquecer tu vida más que un millón de dólares. Para muchos sería fantástico ganar la lotería, poseer casas, automóviles y toda clase de lujos, pero todo eso no es suficiente. Tú necesitas el adecuado estado mental para disfrutar la vida, tú necesitas gratitud.
Tomar cada nuevo día como un regalo maravilloso es la experiencia más rica y no hay dinero que pueda comprarla. Un día más es una oportunidad más para ver los árboles, el cielo, las montañas; para disfrutar una taza de café caliente, para ver tu programa favorito, para salir a pasear, para escuchar música, para bromear con tus familiares o amigos. Ya seas una persona religiosa o no, el entender la vida como un obsequio te otorgará una actitud constante de agradecimiento, sosiego y armonía.
Es una tentación pensar que la gratitud llega al tener todo lo que uno quiere. Es un engaño asumir que alcanzarás la felicidad si tienes dinero, una familia hermosa y quizás una casa en la playa , porque aun así tu sabes que hay gente que a pesar de poseer todo eso es ingrata e infeliz y sin embargo hay gente muy pobre llena de gratitud por lo poco que ellos tienen.
¿De dónde viene este sentimiento, cómo crear gratitud?... El sentimiento de gratitud llega al mirar tu mundo de la mejor manera: con bondad, paciencia y perdón. El estado espiritual de agradecimiento llega naturalmente al valorar a la gente y a las cosas en tu vida. El sentimiento de gratitud es algo que tú puedes aprender y hacer crece
Detente, acércate y percibe el perfume de las rosas. Tú no puedes estar agradecido por algo que no notas o que no disfrutas. Necesitas inclinarte y apreciar a los seres y a las cosas que te acompañan, que te rodean. No es necesario ignorar la fealdad en el mundo pero es imprescindible concentrarse en lo bueno, en lo positivo, en los seres queridos, en los amigos, en tí mismo, en lo que posees -aunque sea poco-. Dar gracias es inherente a la verdadera apreciación.
Piensa y reflexiona continuamente en aquello bueno que te ha pasado. Observa lo agradable que se desarrolla y toma forma en tu vida porque aun en medio de las tragedias que todos en algún momento enfrentamos siempre hay un hilo de luz, algo o alguien por quien sonreír.
Cuando el contar tus bendiciones se vuelve un hábito diario la gratitud te permitirá una experiencia más enriquecedora de la existencia.
Fuente: http://telefonodelaesperanzadevalencia.blogspot.com.es/2015/05/es-de-bien-nacido-ser-agradecido.htmlmartes, 9 de junio de 2015
Curso el amor no es ciego.
Os informo de un curso que voy a realizar, aquí os dejo la información.
EL AMOR NO ES CIEGO.
¿ QUÉ ESPERAMOS DEL AMOR ?
El amor es un sentimiento humano , íntimo y primitivo,
profundo y esencial. Lo recibimos o entregamos de
diversas maneras y con distinta intensidad pero no
podemos vivir sin el.
No importa la edad, el sexo,
la raza, la nacionalidad, el país o la cultura,
cualquier puede sentir , cualquiera puede hablar ,
sintonizar con el tema del amor porque , de una u
otra forma, experimenta su presencia o ausencia ,
lo que constituye un factor de equilibrio o
desequilibrio emocional, de autoestima o de depreciación.
El curso va dirigido a todas aquellas personas que desean construir
o mantener relaciones sanas y duraderas.
Calle de Ribera nº 16 de Valencia
En pleno centro de Valencia junto a la plaza de toros y del ayuntamiento
EL AMOR NO ES CIEGO.
SI TU DESEO ES , ¿ CÓMO CONSTRUIR/MANTENER RELACIONES SATISFACTORIAS ? , entonces , ESTE TALLER ESTÁ PENSADO PARA TI.
Contenidos
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1. El proceso del amor y sus fases;
1.1.La seducción
♦ Fusión y separación
1.2.El enamoramiento
1.3.La consolidación del amor
♦ Transformación del amor
♦ Patrones de conducta ;
¿ Por qué me siento atraíd@ por personas que parecen repetirse en mi vida ?
1.4.El desamor
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2.Factores que influyen en la construcción de relaciones satisfactorias
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3. Claves para construir relaciones sanas
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Calendario:
Sábado 11 de julio
Horario :
De 10 a 14 horas
De 16 a 20 horas
Lugar :
Centro de formación EL CAPITOL .
Con todas las facilidades de acceso público
Paradas de autobús, metro Xátiva y Estación del Norte.
INSCRIPCIÓN PLAZAS
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Alicia Monzó San Nicolás 669741457 o aliciamsam@gmail.com o Patricia Gil Cervera 618893205 o info@patriciagilcervera.es
Plazas limitadas, se inscribirá por orden de confirmación. Máximo 25 personas por curso.
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Precio:
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50€ por persona.
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Para realizar el pago del curso, puedes abonar el importe el mismo día del curso y en efectivo o hacer un ingreso en el número de cuenta :
La Caixa ES75 2100-4416-27-0100051727 indicando el nombre y apellido así como el concepto del nombre del curso “ El amor no es ciego “.
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¿NECESITAS MÁS INFORMACIÓN?
¿QUIERES HABLAR CON NOSOTRAS?
Estaremos encantadas de responder cualquier pregunta
Alicia Monzó San Nicolás
Psicóloga y psicoterapeuta
Patricia Gil Cervera
Psicóloga y psicoterapeuta
Móvil ; ( +34 ) 618893205
Móvil ; ( +34 ) 669741457
martes, 28 de abril de 2015
Vive y amate.
La vida es eso que pasa mientras hacemos otros planes
Cuando me amé de verdad comprendí que, en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto, en la hora correcta, y en el momento exacto, y entonces, pude relajarme.
Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable: personas, situaciones y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. De inicio mi razón llamó a esa actitud egoísmo.
Hoy se llama… Amor Propio
Cuando me amé de verdad, percibí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando la coloco al servicio de mi corazón, ella tiene un gran y valioso aliado.
Todo eso es… Saber Vivir
Charles Chaplin
Hoy sé que eso tiene un nombre… Autoestima
Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia, y mi sufrimiento emocional, no es sino una señal de que voy contra mis propias verdades.
Hoy sé que eso es… Autenticidad
Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente, y comencé a aceptar todo lo que acontece y que contribuye a mi crecimiento.
Hoy eso se llama… Madurez
Cuando me amé de verdad, comencé a percibir que es ofensivo tratar de forzar alguna situación, o persona, sólo para realizar aquello que deseo, aun sabiendo que no es el momento, o la persona no está preparada, inclusive yo mismo.
Hoy sé que el nombre de eso es… Respeto
Cuando me amé de verdad, comencé a percibir que es ofensivo tratar de forzar alguna situación, o persona, sólo para realizar aquello que deseo, aun sabiendo que no es el momento, o la persona no está preparada, inclusive yo mismo.
Hoy sé que el nombre de eso es… Respeto
Hoy se llama… Amor Propio
Cuando me amé de verdad, dejé de temer al tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero, y a mi propio ritmo.
Hoy sé que eso es… Simplicidad y Sencillez
Hoy sé que eso es… Simplicidad y Sencillez
Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón, y así erré menos veces.
Hoy descubrí que eso es… Humildad
Hoy descubrí que eso es… Humildad
Cuando me amé de verdad, desistí de quedarme reviviendo el pasado, y preocupándome por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece.
Hoy vivo un día a la vez. Y eso se llama… Plenitud
Hoy vivo un día a la vez. Y eso se llama… Plenitud
Cuando me amé de verdad, percibí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando la coloco al servicio de mi corazón, ella tiene un gran y valioso aliado.
Todo eso es… Saber Vivir
Charles Chaplin

John Lennon dijo una vez que “la vida es eso que pasa mientras estamos haciendo otros planes”, como si no hubiese límite de tiempo, cuando en realidad el tiempo es lo más finito que hay y siempre llegará a su fin.

Puedes pararte a pensar en que quizás algo se te está escapando y puedes reflexionar sobre cuáles son los valores que todavía no has comprendido, si te importa tanto hacer lo que la sociedad entiende por lo más grande o lo que para ti tiene importancia. No es que sea incompatible, es que lo primordial es lo que tú sientas.
Vivimos en un mundo que no nos permite percatarnos de que, día tras día, el sol se acuesta muy temprano. Estamos tan ocupados soñando y programando el futuro, que dedicamos el tiempo presente a empaquetar esos sueños que pensamos cumplir algún día y los mandamos a un destino en el que quizás nunca estaremos.

Se nos ha olvidado que vivir es comprender que el tiempo pasa sin rodeos y que nos da la opción de apreciar las pequeñas cosas que nos ofrece amarnos de verdad. Precisamente vivir consiste en esto, en saber reconocer y apreciar los caminos que nos dan pistas para comprender que nuestra media naranja está dentro de nosotros y que no tiene mucho sentido buscar fuera lo más importante que nos brinda la vida.

Fuente:http://
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